MARCOS GARCÍA Madrid | viernes, 15 de julio de 2016 h |

El ecosistema laboral en la oficina de farmacia española ha registrado un ligero descenso en el promedio de trabajadores, hasta alcanzar una media de 3,76 empleados por cada botica en activo en 2014, un 3,4 por ciento menos que en 2013.

Esta es la principal conclusión que se extrae del Informe Anual Aspime en lo relacionado al ámbito laboral, que recoge los últimos datos registrados en este campo tras el análisis de los datos fiscales de 800 farmacias correspondientes a la última campaña de la renta efectuada en España.

Esta evidente caída en el promedio de trabajadores en la farmacia comunitaria se ha contenido si se tiene en cuenta las cifras ofrecidas en anteriores ediciones, ya que entre 2013 y 2012 el porcentaje de descenso fue del 15,2 por ciento, al pasar la media de 2012 de 4,54 trabajadores a 3,89 empleados en 2013.

Son múltiples los factores que explican el porqué de la caída de los índices laborales en la oficina de farmacia: la eventualidad en las sustituciones o bajas y el horario ampliado provocado por las vicisitudes del servicio son algunos de ellos. El propio informe señala algunas de las razones de la oscilación laboral en el seno de las oficinas de farmacia. “En el incremento de trabajadores pueden influir otras variables también significativas, como son la reducción de realización de horas extraordinarias o el número de titulares, las sustituciones por bajas de maternidad o incapacidad temporal, por ejemplo. Es más habitual un crecimiento en oficinas de farmacia de mayor facturación, ya que en las farmacias de menor facturación existe más esfuerzo económico y ajuste de gastos”.

Como señala el informe, el factor más importante a la hora de definir las variaciones en la plantilla media de una oficina de farmacia reside en los diferentes tramos de facturación de cada uno de los negocios farmacéuticos. En ese sentido, se evidencia que las farmacias que más facturan — las de más de 1,2 millones de euros — tienen de media 13,6 empleados, mientras que las boticas que ingresan anualmente hasta un máximo de 300.000 euros tuvieron de promedio laboral 1,22 empleados.

Del mismo modo que la comparativa laboral por facturación de la oficina de farmacia entre el último año registrado y el anterior revela que se producen leves aumentos de personal anual cuanto menor es el volumen de facturación — el promedio crece en las farmacias de venden por debajo de 900.000 euros —. En este sentido el informe señala que “la relación de los empleados en las boticas respecto años anteriores es favorable para aquellas que se encuentran en los tramos de facturación baja. Por el contrario, las de más facturación están experimentando una bajada de trabajadores en plantilla”,

Atesoramiento del trabajo

En términos generales las actuales condiciones laborales en el mundo de la botica tienden a la estabilidad entre los profesionales que lo desempeñan. “Predomina el atesoramiento del trabajo”, concluyen en el informe. Las razones de este hecho se explican en la distribución por categorías laborales, tipos de contratación y antigüedad. En 2014 de media la botica se compone por 1,45 farmacéuticos por oficina de farmacia, 1,3 auxiliares diplomados, 0,91 auxiliares, 0,58 mozos y 0,65 colaboradores. “Dentro de la categoría de auxiliares diplomados se abarca gran cantidad de empleados con características muy dispares”, destacan en el estudio.

Por otro lado y entrando a valorar las categorías laborales que componen actualmente la oficina de farmacia española, se observa una gran diferencia en función de la facturación. Quizás el dato más relevante es que mientras las oficinas de farmacia que no facturan más de 600.000 euros no alcanzan a contar con un farmacéutico de media, en las que se ingresan más de 1,2 millones de euros la media de farmacéuticos alcanza a contar con 4,17.

Anteriormente, la tendencia debido a la dificultad de contratación de una persona licenciada en Farmacia por su escasez en el mercado laboral, tenía como consecuencia un incremento en la retribución ofrecida a la hora de seleccionar personal. “Pero en los períodos de crisis económica el empresario finaliza la relación laboral usualmente con los trabajadores menos cualificados”, concluye el informe.