carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 03 de enero de 2014 h |

El ejercicio 2010 fue el punto de inflexión que marcó el final de la etapa alcista en los presupuestos autonómicos destinados a las políticas sanitarias, y que había comenzado ocho años antes, una vez finalizado el proceso de transferencias. Después de tres años de ajustes, las circunstancias económicas han dado un respiro al Sistema Nacional de Salud (SNS). Lo mismo puede decirse de los presupuestos farmacéuticos, con una salvedad. Si bien los presupuestos sanitarios han afrontado estos tres años con altibajos, los créditos destinados a farmacia siempre habían ido claramente a la baja, hasta ahora. Por primera vez, los presupuestos en Farmacia han bajado menos sobre el papel que los presupuestos sanitarios sobre el ejercicio precedente: un 1,5 frente a un 3,1 por ciento.

Todavía es prematuro aventurar que este cambio de tendencia marque la entrada en una fase de estabilidad presupuestaria (algo similar ocurrió entre 2011 y 2012), tanto en Sanidad como en Farmacia. Las comunidades autónomas afrontan otro año complicado y todavía faltan varios ejercicios para llegar al objetivo de déficit cero en las administraciones públicas. Lo que sí es posible comprobar es que han bastado solo tres años de recortes para que las partidas sanitarias sigan retrocediendo en el tiempo a valores muy antiguos.

Los presupuestos sanitarios de 2013 (55.272,80 millones de euros) superaban por poco la cifra total asignada al SNS en 2008. La cifra aprobada para el año 2014 baja un peldaño más en el escalafón presupuestario, llegando a situarse a un nivel intermedio entre 2007 y 2008. Los ajustes farmacéuticos, en cambio, continúan estabilizados en niveles de 2002, allá donde los presupuestos de 2013 los dejaron ‘reseteados’.

Farmacia: 2002-2014

De nuevo, la evolución de los presupuestos desde 2002 muestra claramente la dureza de los ajustes en Farmacia a lo largo del último año. Desde que finalizaron las transferencias, el presupuesto sanitario ha subido un 53,8 por ciento. En cambio, los presupuestos farmacéuticos han subido un 3,82 por ciento. Sobre los presupuestos aprobados en 2013, la misma evolución arrojaba cifras eran del 58,86 en Sanidad y del 5,49 por ciento en Farmacia.

Respecto a las comunidades autónomas, las diferencias entre regiones son considerables. Trece de ellas registran un gasto farmacéutico superior al de 2002. Se sitúan por debajo cuatro (Cataluña, Murcia, Comunidad Valenciana y Aragón), una más que hace doce meses. Entre las primeras destaca Canarias, cuyo presupuesto farmacéutico es hoy un 37,67 por ciento más elevado que en 2002. Tras ellas están Cantabria y País Vasco, ambas por encima de un 25 por ciento de crecimiento; y Castilla-La Mancha, con más de un 22 por ciento.

Por su parte, el liderazgo de entre las cuatro comunidades que tienen un presupuesto farmacéutico inferior al de 2002 sigue siendo para Cataluña. Sus créditos en Farmacia para 2014 son un 29,38 por ciento inferiores a los que aprobó hace doce años al pasar de 1.345 millones, a menos de 950. Por su parte, el descenso es del 9,43 por ciento en la Comunidad Valenciana; del 3,48 por ciento en Murcia y del 0,65 en Aragón.

Otro dato muestra además la importancia del ajuste llevado a cabo en torno al gasto farmacéutico en los últimos ejercicios. En 2002, la partida de Farmacia suponía el 23,31 por ciento del total del gasto sanitario de las comunidades autónomas. Algunas regiones sobrepasaban ampliamente esta cifra: en la Comunidad Valenciana, el gasto farmacéutico suponía el 27,89 por ciento del total; en Galicia, del 26,16 por ciento; en Castilla-La Mancha era del 25,2 por ciento; en Andalucía, del 24,87 y en Cataluña, del 24,12… Solo cinco comunidades autónomas (Canarias, País Vasco, Baleares y Madrid y Cantabria) destinaban a este concepto menos de una quinta parte de su presupuesto, y únicamente en el caso de Madrid el porcentaje era inferior al 19 por ciento.

Para 2014, este panorama ha cambiado sustancialmente. En el conjunto de las comunidades, el presupuesto de Farmacia supone el 15,74 por ciento de los créditos sanitarios, en línea con lo que gastan los países del entorno. Además, cabe destacar que en 16 regiones la cifra no llega al 20 por ciento. La única excepción es Galicia, donde el presupuesto farmacéutico sigue pesando un 21,44 por ciento. Le siguen Andalucía y Castilla-La Mancha, las dos por encima del 19 por ciento.

Siendo importantes, los datos más sorprendentes están en la parte de abajo de la tabla. En Cataluña, el presupuesto farmacéutico supone solo un 11,46 por ciento del presupuesto sanitario. Este porcentaje es además del 12,89 por ciento en el caso de la Región de Murcia y del 13,41 por ciento para Aragón.

Diferencias con el máximo

El análisis de la evolución de los presupuestos autonómicos permite concluir también que no todos los gobiernos han incidido de la misma manera en sus presupuestos farmacéuticos desde que empezó la crisis. Si se comparan las cifras de 2014 con el máximo presupuesto registrado en cada comunidad desde 2002, Cataluña destaca por ser la región que más ha reducido su presupuesto. Su cifra actual es un 50,89 por ciento inferior a su máximo, que se registró en 2009.

No ha sido la única que casi ha dejado en la mitad sus créditos en Farmacia sobre ese comparador. Murcia ha sometido a la partida reservada para el pago de medicamentos a un recorte del 48,67 por ciento con respecto a su mayor presupuesto, dotado en 2010. Junto a ellas, el presupuesto para medicamentos en la Comunidad Valenciana es hoy un 47,68 por ciento más bajo que en 2009; y en Asturias un 44,34 inferior al de 2011.

Por el contrario, País Vasco destaca por ser la comunidad que menos ha reducido su presupuesto farmacéutico, y eso que lo ha hecho un 20,47 desde su máximo presupuesto, registrado en 2009. Le siguen Canarias y Cantabria, con recortes de más del 23 por ciento.