carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 22 de noviembre de 2013 h |

No habrá ayudas económicas estatales para las comunidades autónomas, ni para garantizar el acceso equitativo a los tratamientos innovadores, ni tampoco para garantizar el acceso equitativo para los medicamentos huérfanos. El PP rechazó la semana pasada sendas proposiciones no de ley de CiU y del PSOE que, en la práctica, dejan solas a las comunidades en la titánica tarea de financiar la gestión sanitaria. Sorprendentemente para la oposición, el Grupo Popular no utilizó el argumento de la crisis para asegurar que “no procede” la creación de estos fondos.

Según el diputado popular José María Alonso “ya existe un fondo, con carácter extrapresupuestario, para garantizar la equidad” entre autonomías. Sin embargo, el Fondo de Garantía Asistencial, que se creó a través del 16/2012, todavía no se ha puesto en marcha por dificultades técnicas, según resaltó a este periódico la portavoz de Sanidad de CiU en el Congreso, Concepciò Tarruella.

Es más, ni siquiera se sabe con certeza si, cuando este fondo se ponga en marcha, previsiblemente a finales de año, lo hará con carácter retroactivo, como solicita CiU. A Cataluña se le deben 53 millones de euros correspondientes a 2012 en concepto de atención a pacientes procedentes de otras comunidades autónomas.

Más allá, el PP instó a las regiones a atenerse al marco constitucional de financiación, que contempla las transferencias anuales del Estado a las comunidades. “De ellas depende si el dinero lo gastan en embajadas o en gasto farmacéutico”, espetó Alonso. El hecho de que la financiación no sea finalista confirma que este sigue siendo uno de los caballos de batalla del modelo de financiación. La PNL de CiU señalaba, precisamente, que el fondo sanitario propuesto sería “finalista y adicional” a cualquier otro fondo o dotación destinada a prestaciones de bienes o servicios sanitarios y se distribuiría entre comunidades autónomas por los criterios que se determinen en la conferencia sectorial.

La propuesta de CiU se completó con una enmienda del PSOE, que daba un paso más en la creación de este fondo al incorporar específicamente los medicamentos “huérfanos y ultrahuérfanos” que, según dijo la diputada socialista Pilar Grande, “suelen suponer hasta el 30 por ciento del gasto farmacéutico de un hospital”.

Previamente se había debatido además otra PNL del PSOE centrada en las enfermedades raras. En ella, los socialistas no sólo solicitaban que se eximiera del copago a las familias con enfermedades raras. También pedían medidas concretas para asegurar el acceso en equidad a medicamentos de uso vital para las familias con estas patologías, así como que se establezca “una partida específica” en los Presupuestos Generales del Estado para los fármacos huérfanos. De nuevo, el PP volvió a alejar la pelota del terreno estatal. Según el diputado popular Antonio Román, “la financiación de la gestión sanitaria se encuadra en el marco de las comunidades autónomas y no procede crear una partida específica para la financiación de medicamentos”.

Tanto CiU como el PSOE trasladaron el impacto que la negativa popular supondrá para el sector farmacéutico. Grande acusó a la ministra de Sanidad de “destruir” una industria que investiga y crea empleo real y cualificado” y denunció que la autorización de fármacos innovadores se encuentra “prácticamente paralizada”.