el global Madrid | viernes, 17 de enero de 2014 h |

Inspirada por las políticas sanitarias de países como Dinamarca, Finlandia, Noruega, Suecia, Países Bajos, Inglaterra o Irlanda, la Consejería de Salud del País Vasco ha diseñado su Plan de Salud hasta 2020 con 146 acciones específicas que no sólo son, según el consejero Jon Darpon, una hora de ruta, sino también un “contrato social con la ciudadanía”. La atención a la cronicidad y el fomento del uso adecuado de fármacos y la promoción del máximo nivel posible de seguridad clínica son dos de las propuestas más relevantes de un Plan que pretende llevar la salud a todas las políticas e implicar a las personas como agentes activos en el cuidado de su salud.

La política de uso racional se desarrollará mediante tres acciones: un plan de prescripción compartida especializada-primaria-farmacia, basado en guías de práctica clínica, que fomente la adherencia al tratamiento y el uso seguro de los fármacos; la elaboración e implementación de un Plan de prescripción y seguimiento de interacciones, errores, duplicidades y contraindicaciones para pacientes polimedicados, mediante su revisión, modificación de dosis, sustitución o eliminación; y por último la incentivación de la formación independiente de profesionales en prescripción basada en pruebas.

El capítulo destinado mejorar la atención a personas con patologías de impacto relevante en su calidad de vida también incluye unas líneas para la política farmacéutica. Una de las acciones dentro de ese gran objetivo consistirá en establecer criterios comunes de uso para fármacos (huérfanos o no) o de otros productos incluidos en la prestación farmacéutica en el tratamiento y cuidado de enfermedades raras.

Investigación

Darpon subrayó por su relevancia el impulso que el Plan pretende dar a la investigación y la innovación como generadoras de conocimiento al servicio de la mejora de la salud. En este campo se concretan un total de seis acciones.

En primer lugar se sitúa la creación del Observatorio de Salud como órgano de investigación, análisis y comunicación que trabajará sobre los factores determinantes de la salud y las desigualdades en salud y elaborará periódicamente informes de desigualdades sociales en salud en la comunidad, con recomendaciones y propuestas de intervención.

En esta línea, el País Vasco fomentará y financiará la investigación centrada en la evidencia y las causas de las desigualdades en salud; las causas etiológicas de los procesos patológicos, su diagnóstico y tratamiento; la efectividad de las intervenciones en salud o la promoción de la salud individual y poblacional. Asimismo se valorará como criterio de calidad la incorporación de la perspectiva de la equidad en salud, de género e intersectorial en los proyectos de investigación.

Por otro lado, se establecerá una red de vigilancia de la equidad; se sensibilizará a la población y a los profesionales sanitarios sobre la importancia de los determinantes sociales de la salud y se incorporarán a todos los sistemas de información sanitarios variables de estratificación social que permitan analizar las desigualdades sociales en el estado de salud, en los determinantes de la salud y en la utilización y calidad de los servicios.