Francisco ROsA Madrid | viernes, 13 de diciembre de 2013 h |

En el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) mantienen el optimismo sobre la puesta en marcha, esta vez sí, de la compra centralizada de productos sanitarios, tras la introducción de algunos aspectos que sirven para mejorar los pliegos desde un punto de vista jurídico y también técnico. “Hemos hablado con los proveedores y se espera su participación en el acuerdo marco”, aseguró a EG el director del organismo dependiente de Sanidad, José Julián Díaz.

Este optimismo se basa en el esfuerzo que han realizado los servicios jurídicos del Ingesa, los ministerios adheridos y las comunidades autónomas para subsanar los errores que habían hecho fracasar el primer intento, tras el varapalo del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) que obligó al desistimiento y a la elaboración de unos pliegos nuevos para ajustarlos a la legalidad.

Entre las modificaciones que dan cuenta de este esfuerzo está la eliminación del precio como criterio único, que había escandalizado a los profesionales sanitarios, a algunas asociaciones de pacientes, y a la propia industria, ya que todos apreciaban que los criterios económicos podían condicionar la calidad de la prestación.

Otro de los aspectos que ha sido objeto de modificación ha sido la posibilidad que tenían las comunidades autónomas de introducir nuevos descuentos en los contratos derivados, una opción que ha quedado descartada y que ofrece una mayor seguridad jurídica a los suministradores que opten por participar.

Asimismo, se abre la posibilidad en los nuevos pliegos a la presentación de más de una propuesta, con el fin, admite Díaz, de “seleccionar todas las soluciones que cumplan los requisitos de calidad establecidos, incluso distintas soluciones de una misma empresa”.

Adjudicatario único

El problema, según señalan algunos laboratorios afectados por el proceso abierto por el Ingesa, es que el organismo dependiente de Sanidad ha vuelto a reincidir en lo que, para ellos, supone un problema. Y es que, una vez más, se ha optado por la adjudicación final a un único propietario. Esto es así porque, como explican desde Tesera de Hospitalidad, “no se han cerrado todos los términos de los contratos derivados en el acuerdo marco”, como obliga el artículo 198 apartado 4.e.

Según ha podido saber EG, esto ha causado cierto malestar en el sector. Tanto es así, que por esta y otras cuestiones hay compañías interesadas en volver a recurrir los pliegos, aunque los detalles de esos posibles recursos han sido desvelados hasta la fecha.