Todos los valores que forman parte de este indicador cerraron en negativo

Cedió este último mes un 5,8%, con lo que entró en pérdida en el conjunto del año

| 2011-08-26T16:18:00+02:00 h |

L. Díaz

Madrid

El mes de agosto fue muy negativo para las bolsas en general y para el sector farmacéutico en particular. Todos los valores que integran el Índice Global finalizaron en negativo, con pérdidas que oscilaron entre el 0,5 que retrocedió Bristol Myers y el 27,7 por ciento que lo hizo Zeltia. El Índice Global retrocedió estas semanas un 5,8 por ciento, su peor comportamiento del año, pero que comparó bien con la media de las bolsas. Esta pérdida llevó a este indicador a situarse en negativo en el acumulado del año, con una pérdida en estos ocho primeros meses de 2011 del 4,5 por ciento, mientras que en la comparación interanual se mantiene en positivo, con una ligera ganancia del 0,2 por ciento.

La acción de Baxter cayó el último mes un 11 por ciento y se situó en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. La caída se concentró en la última semana de julio y primera de agosto. Así, el 8 de agosto cotizó en niveles similares a los de principios de año, con lo que perdió toda la plusvalía acumulada en una primera parte del año marcadamente alcista en la que llegó a revalorizarse más de un 20 por ciento.

De cara a su comportamiento a corto y medio plazo los analistas manejan un precio objetivo de 66 dólares, un 22 por ciento por encima del precio actual. Se trata de un objetivo que se puede valorar de ambicioso, ya que se sitúa muy cerca de su máximo histórico alcanzado a mediados de 2008, cuando tocó los 68 dólares.

Bristol Myers fue uno de los valores que mejor se defendieron en este último mes bajista, al perder solamente un 0,5 por ciento, con lo que se mantiene cerca del límite superior de su rango de variación de último año. Este valor sufrió un retroceso significativo a finales de julio y principios de agosto, cuando llegó a perder un 19 por ciento, pero de la que ha consiguió recuperarse casi en su totalidad. En el acumulado del año este valor acumula una ganancia del 8 por ciento, mientras que en la comparación interanual esta plusvalía se eleva al 11 por ciento, lo que le sitúa entre los valores con un comportamiento más destacado en este periodo.

Los analistas manejan un precio objetivo para un horizonte de doce meses de 30,7 dólares, un 7 por ciento por encima de su precio actual. Se trata de un valor tiene un amplio campo de mejora, ya que cotiza más de un 50 por ciento por debajo del máximo histórico alcanzado a finales de 1999, cuando superó los 70 dólares.

Lilly perdió en este periodo un 5,2 por ciento, y se situó en una zona intermedia dentro de su rango de variación del último año. Su comportamiento desde mediados de julio ha mostrado el perfil típico del sector farmacéutico, con una caída importante, aunque algo menos significativa que la de algunos de sus competidores, centrada a finales de julio y principios de agosto. Pero su evolución siguiente vino marcada por una recuperación más lenta que la de otras farmacéuticas. Ahora se mueve ligeramente por encima de su precio de comienzos de año, con una ganancia del 3,4 por ciento, mientras que en la comparación interanual su plusvalía se sitúa en el 6,5 por ciento. Los analistas manejan para Lilly un precio objetivo de 36,8 dólares, un 2 por ciento por encima de su precio actual.

Watson Pharmaceuticals sufrió un retroceso del 6,8 por ciento, si bien se está dentro de la zona superior de su rango de variación del último año. En estas últimas semanas perdió la senda alcista que de forma ininterrumpida mostró desde principios de año, lo que no le ha impedido acumular desde enero una plusvalía del 25 por ciento, ganancia que supera el 50 por ciento en la comparación interanual. Los analistas estiman un comportamiento alcista en el corto y medio plazo, con un precio objetivo de 72,9 dólares, un 13 por ciento superior a su precio actual, lo que significaría marcar un nuevo máximo histórico.