| domingo, 19 de octubre de 2008 h |

L. Díaz

Madrid

Se cerró una semana en la que el sector farmacéutico acentuó la línea bajista que ha venido manteniendo en bolsa desde principios de septiembre. De los valores que integran el Índice Global, 21 de ellos cerraron con pérdidas, en algunos casos muy significativas, frente a tan sólo 3 que lograron anotarse algún avance. Los movimientos más destacados fueron las caídas de Wyeth, Lilly, Takeda, UCB y Watson, todas ellas superiores al 10 por ciento. Por el lado positivo cabe señalar la subida de Almirall de un 4,2 por ciento, recuperando algo de lo perdido en las últimas semanas.

Con estos datos sobre la mesa se puede decir que el Índice Global cerró su peor semana del año, con un descenso del 4,5 por ciento, en línea con el comportamiento medio de los mercados. En el acumulado del año, este indicador presenta una caída del 15 por ciento, gran parte de la cual (10 puntos porcentuales) se originó en el último mes y medio.

Aunque la industria farmacéutica ha venido jugando tradicionalmente un papel de sector refugio en momentos de caídas de los mercados, la magnitud de las correcciones de la última semana fueron de tal calibre que este sector se ha visto empujado a la baja con la misma intensidad que otros sectores económicos. Se trata, evidentemente, de retrocesos que no se corresponden con la situación real de las empresas farmacéuticas, por lo que es de esperar que una vez las aguas vuelvan a su cauce, estos valores puedan recuperar con prontitud el terreno cedido en estos últimos días.

Época de mínimos

Cabe señalar que, por ejemplo, Wyeth retrocedió un 13 por ciento, lo que le coloca en su mínimo de los últimos años. Desde julio, momento en el que marcó su máximo anual, este valor ha caído casi un 40 por ciento, mientras que si se compara con su cotización de comienzos de año la pérdida acumulada en el presente ejercicio es del 25 por ciento, casi el doble de la caída que ha sufrido el sector.

La bajada de Wyeth se explica por el desplome que han sufrido los mercados en estos últimos días, movimiento que en este caso se ha podido ver agravado por el anuncio del retraso surgido en el proceso de autorización del nuevo antidepresivo Prostiq. La compañía anunció que pospone la solicitud de autorización ante las autoridades sanitarias europeas a la espera de concluir una serie de estudios adicionales. Se trata de un fármaco en el que hay depositadas grandes esperanzas y que podría convertirse en el sustituto de Effexor.

Al igual que en el caso anterior, Lilly fue uno de los valores con peor comportamiento en estos últimos días, con una caída del 15 por ciento, que le lleva a marcar también su mínimo de la última década. En lo que va de año, este valor acumula una bajada del 40 por ciento. La caída de Lilly coincide con la oferta que ha realizado para tomar el control de la farmacéutica Imclone System, operación valorada en 6.000 millones de dólares (4.200 millones de euros), la mayor acometida en toda la historia de la compañía y con la que pretende fortalecer su presencia en el segmento de oncología.

Aunque en relación con su posible evolución en el corto y medio plazo, los analistas anticipan una recuperación, el precio medio objetivo que fijan (46,4 dólares) ha quedado un tanto desfasado dado los niveles en los que se mueve actualmente este valor.

Watson Pharmaceuticals también se encuentra entre los valores más castigados en estos últimos días, cerrando la semana con una pérdida del 15 por ciento, lo que le llevó a marcar un nuevo mínimo anual. En el último mes y medio este valor ha retrocedido un 30 por ciento, mientras que en el acumulado del año registra una pérdida superior al 15 por ciento. Los analistas esperan una recuperación en el corto y medio plazo, si bien, tal y como ocurría con Lilly, el precio medio objetivo fijado para un horizonte de 12 meses (31,4 dólares), se encuentra actualmente muy alejado de su cotización actual.

Bayer tampoco fue ajena a la fiebre vendedora del mercado, y cerró la semana con una caída del 9 por ciento, su peor comportamiento en lo que va de año, que le lleva a marcar un mínimo anual y a retroceder a niveles de principios de 2007, perdiendo la plusvalía obtenida el pasado año.

Salvada de la quema

Por el lado positivo destacó esta la subida de Almirall, que se revalorizó un 4 por ciento, subida especialmente significativa en un escenario de fuertes pérdidas como el actual y que le permite alejarse del mínimo histórico marcado hace dos semanas. No obstante, Almirall continúa cotizando con un fuerte descuento, del 60 por ciento, en relación con el precio con el que comenzó su andadura en bolsa el pasado año.