| viernes, 31 de enero de 2014 h |

La dimisión de Javier Fernández-Lasquetty, ya ex consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, es la consecuencia de la intervención de los jueces en la gestión de las CC.AA., que miran de reojo las protestas en las calles. En el país más descentralizado de la UE, un juez es capaz de recordar a los políticos que el Poder Judicial entiende de gestión sanitaria. Cataluña, Valencia y Andalucía, temerosas de un contagio de Madrid afirman que “concertar” no es “privatizar”. Muchos especialistas en gestión hospitalaria aseguran que la “externalización” no es “privatización”. Por eso, yo diría que “concertar” y “externalizar” es lo mismo, ya que privatizar consiste en vender un bien público, grosso modo, y no es el caso. Si ya no hay consejero a quien criticar, la diana se va a mover hacia Ana Mato: la llaman al Congreso para que se pronuncie. No creo que sea una ministra la que deba opinar sobre la gestión de una CC.AA., pero si se trata de hacer oposición uno puede preguntar hasta por la “complicidad” del Gobierno con las empresas implicadas en la nuevas fórmulas de gestión sanitaria, como pretende el portavoz de Izquierda Plural, Gaspar Llamazares. La ministra ha respetado la legislación vigente, como afirma el portavoz de sanidad en el Congreso, Rubén Moreno.

A Javier Rodríguez, nuevo consejero de Sanidad de Madrid, le será más fácil retomar la relación con los médicos y enfermeros afectados por el plan externalizador, que algunos lo veían como un auténtico Plan Exterminador, a juzgar por la dura oposición que mantuvo un sector de la sanidad madrileña, amplificado por sindicatos de clase. Y es que con los comicios electorales en Mayo de 2015, no es cuestión de tener las calles de Madrid con mareas blancas. Ahora el PP ha preferido sacar los 120 millones de euros que decía que iba a ahorrar de otro sitio. El asunto es si les parecerá bien los nuevos recortes no sólo a los que han decidido llevar a la calle la protesta y la oposición ideológica, o si se les unirá alguien más. De entrada, si Rodríguez quiere ahorrar ese dinero en Sanidad, cuenta con el ofrecimiento de IDIS y Farmaindustria. IDIS puede facilitar borrar esa imagen tan perjudicial entre una parte de la población y la profesión médica sobre la colaboración público-privada. Y Farmaindustria se debate entre ofrecer algo original o pedir el escenario de estabilidad para el sector que viene reclamando. Quizás sorprendan al consejero.

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El nuevo consejero de Madrid deberá ahorrar 120 millones. ¿Por qué debe ser en Sanidad?

Ante el anuncio del abandono de la externalización, en hospitales y en primaria, se necesita un nuevo foco que mantener abierto hasta las elecciones. ¿En quién fijarán ahora sus críticas la “marea blanca”?

Las nuevas fórmulas de gestión sanitaria deberán contar con los jueces como expertos.

Cataluña avanza con nuevas fórmulas para definir el modelo de Farmacia: concertar servicios retribuidos con las aseguradoras. Una gran idea.

Madrid ya ha seleccionado una cartera de diez servicios pero falta su desarrollo, mientras que Valencia no cuenta con el apoyo de la consejería. Lo habrán explicado mal.