Carlos Arganda Madrid | viernes, 28 de febrero de 2014 h |

Una vez cerrado 2013, se ha confirmado la caída, por cuarto año consecutivo, de la factura de recetas. De este modo, el porcentaje de gasto sanitario dedicado a la adquisición de medicamentos en oficinas de Farmacia se ha situado en el 14,5 por ciento. Una cifra que resulta inferior a la que se registró hace 30 años. En 1983, según se recoge en un informe de Farmaindustria, el gasto en recetas suponía el 14,7 por ciento de ese gasto sanitario. Una cifra muy lejana del máximo que se alcanzó en 2003, cuando llegó a suponer un 20,8 por ciento del dinero invertido en sanidad.

Este significativo dato no es el único contemplado en el informe de indicadores básicos de la patronal de medicamentos innovadores. Según se recoge, la previsión para el presente año y el próximo es profundizar aún más en la caída tanto en los ámbitos de receta médica como de hospital. De este modo, si en 2013 el gasto total en medicamentos alcanzó los 13.785 millones de euros, para 2014 no espera más de 13.519 millones. En 2015 esta factura caería hasta los 13.191 millones. Unas reducciones que tendrían lugar en ambos mercados aunque con mayor peso en el ámbito de la farmacia comunitaria.

De igual modo, la patronal pone el foco en comparar la evolución del gasto en medicamentos en relación al Producto Interior Bruto (PIB). Según las previsiones que incluye el informe, el gasto en farmacia hospitalaria mantendrá en 2015 la misma participación en el PIB que en 2010, un 0,42 por ciento. No obstante, en el ámbito de la farmacia comunitaria, se pasará del 1,17 por ciento registrado en 2010 a un 0,81 por ciento en 2015. De este modo, el gasto total en medicamentos ascenderá en 2015 a un 1,23 por ciento del PIB, muy distante del 1,59 por ciento registrado en 2010. Pero si esa comparativa ya resulta significativa, no lo es menos observar que el gasto en farmacia sobre el PIB de 2013 (0,9 por ciento) es una cifra inferior a la registrada en 1994 (0,92 por ciento del PIB).

Pero esta no es la única variable que ha retrocedido veinte años. El gasto público en recetas en relación al gasto público total de 2013 (un 2 por ciento) se sitúa en la misma cuantía que el registrado en 1991 y lejos del 3 por ciento de 2003, cuando el peso de las recetas sobre el gasto público total alcanzó su máximo.

Esta misma evolución negativa se observa en el gasto per cápita. Mientras que en 2010 se situó en 352,8 euros (259,6 en farmacia y 93,1 en hospital), la previsión es que en 2015 se haya reducido hasta los 281 euros (185,2 en farmacia y 95,8 en hospital). Además, según indica la patronal, en 2013 se ha registrado un gasto per cápita inferior al que tuvo lugar en 2005 (292,5 frente a 295,8 euros). En este sentido, el informe destaca que el gasto por habitante registrado durante el pasado año en oficina de farmacia, 194.9 euros, se situó en un nivel similar al de 2002, once años atrás, 190,6 euros.

Con todo ello, no resulta extraño que en el ámbito del gasto en medicamentos España se sitúe cada vez más lejos de la media de la Unión Europea. Si en 2010 el diferencial de gasto per cápita era del 8,8 por ciento (290,4 euros en España por 318,4 euros en la UE), la previsión es que la brecha se alargue en 2013 hasta el 20,8 por ciento (235,2 euros en España por 297 en la UE).