| viernes, 02 de marzo de 2012 h |

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos y el PSOE abordaron los problemas que atraviesan muchas oficinas de farmacias por los impagos y retrasos que sufren en la factura farmacéutica por parte de diversas comunidades autónomas, de manera especial, según indicaron los socialistas, en Castilla la Mancha y Comunidad Valenciana. En este sentido, durante la reunión mantenida hoy por la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, Carmen Peña, con la secretaria de Política Social del PSOE, Trinidad Jiménez, y el portavoz de Sanidad en el Congreso, José Martínez Olmos, se insistió en la necesidad de asegurar la continuidad y la calidad de la prestación farmacéutica y dotar a la Sanidad de los recursos que realmente necesita.

Sobre este particular, los representantes socialistas señalaron que “está en riesgo la viabilidad de las farmacias y por tanto, la viabilidad de la prestación farmacéutica, cerca de 21.000 establecimientos, en los que los profesionales de la farmacia ofrecen servicios de alta calidad y gran cercanía”. Por ello, el Grupo Parlamentario Socialista ha presentado una Proposición No de Ley, que se debatirá este miércoles en la Comisión de Sanidad, en la que se insta al Gobierno a que el pago a las farmacias sea tan prioritario como el pago de nóminas a los profesionales sanitarios. “El PSOE considera que el Ministerio de Sanidad es responsable de asegurar la equidad y calidad de la prestación farmacéutica y los socialistas reclamamos una solución que evite un deterioro de la calidad asistencial, garantice el acceso a los medicamentos y la viabilidad del modelo español de farmacia”, afirmó la ex ministra de Sanidad.

Asimismo, durante la reunión, el PSOE se comprometió a exigir la aplicación de las ayudas a farmacias con ventas bajas que aprobó el gobierno socialista mediante el RDL 9/2011. Se trata de una medida de apoyo a la viabilidad de las oficinas de farmacia que garantiza la continuidad del servicio asistencial que prestan especialmente en los núcleos rurales, donde las oficinas de farmacia juegan un papel de primera magnitud en la salud de la población y, en la actual coyuntura económica, la viabilidad de algunas de ellas está comprometida.