n La Consejería Sanidad gallega califica de “ejercicio de responsabilidad” la propuesta del PP de pagar sólo lo más barato de entre lo equivalente

n Farmaindustria advierte de que los ciudadanos gallegos podrían quedar discriminados y que la medida invadiría competencias del Estado

| 2010-10-15T16:32:00+02:00 h |

carlos b. rodríguez

Madrid

“El mejor fármaco al mejor precio, y los demás no se financiarán”. Con este eslogan defendió el diputado popular gallego Miguel Santalices una proposición de ley que, tras superar con éxito su primer trámite en el Parlamento autonómico, se enfrenta a muchas dudas legales. La idea de crear, a partir del nomenclátor del Ministerio de Sanidad, un catálogo gallego que elimine los fármacos más caros de cada grupo de equivalentes oscila entre los calificativos de “valiente” para el BNG (que la aprobó con matices), “kamikaze” para el PSOE (que la rechazó sin ambages) y “discriminatoria” para Farmaindustria. La patronal denuncia que “la proposición no establece medidas para promover alternativas terapéuticas menos costosas, sino que excluye sin más determinados medicamentos rompiendo el principio de equidad en el acceso a las prestaciones básicas”.

La oposición en el Parlamento gallego tampoco ocultó su recelo por haber sido el Grupo Popular el que presentó la iniciativa y no la consejería de Pilar Farjas, a pesar de que ésta la defiende desde hace tiempo. De hecho, la creación de un “catálogo priorizado de medicamentos” es una de las medidas que se enmarcan en el futuro más inmediato de la consejera, tal y como dijo Farjas en el Congreso de Semergen. Consultada al respecto, fuentes de su departamento califican la iniciativa del Parlamento autonómico como un “ejercicio de responsabilidad”.

En Galicia la sostenibilidad se ha convertido en una prioridad. La factura farmacéutica gallega ha alcanzado los 1.200 millones de euros al año, por lo que la Consejería de Sanidad cree que la eficiencia de la gestión no es sólo un compromiso de gestión, sino también de política sanitaria. Entiende, por ello, “que lo que busca la iniciativa es posibilitar que en Galicia el sistema sanitario permita dirigir la prescripción a la más eficiente, sobre todo cuando encontramos alternativas igual de seguras y eficaces pero con coste menor”.

Pero lo cierto es que, a falta de mayor definición, el proyecto sólo tiene a su favor las cifras de ahorro: 100 millones de euros al año, según los diputados populares. El motivo que se oculta tras estos números es doble. Por un lado, la prescripción de genéricos en Galicia, que continúa ocho puntos por debajo de la media nacional. Por otro, unas diferencias de precios que para el PP tienen difícil justificación.

‘Medicamentazo’

Frente a las cifras, Farmaindustria cita la invasión de competencias y el recorte de los derechos de los pacientes, unas críticas que comparte el PSOE. Durante la sesión de control en el Parlamento gallego, el secretario general del partido en Galicia, Pachi Vázquez, acusó al presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, de “romper la caja única” del SNS y “condenar” a los gallegos a tener menos prestaciones farmacéuticas que el resto de españoles. Según él, la propuesta del PP no es una defensa de los genéricos, sino un ‘medicamentazo’ que atenta contra las competencias del ministerio.

El BNG, por su parte, apoyó el texto, a pesar de ser consciente de que casi con toda probabilidad será recurrido. Su portavoz, Ana Luisa Bouza, condicionó ese apoyo a varios puntos: incluir la obligatoriedad de no eliminar ningún principio activo; que los ahorros reviertan en el sistema y que se garantice el suministro a las farmacias. Más allá, los nacionalistas ven en el proyecto una manera de respaldar el autogobierno de Galicia. Por esta razón, presentarán en el Congreso de los Diputados una iniciativa para pedir al Gobierno que no lo recurra. El último condicionante para el PP será votar a favor de esta iniciativa.

La maquinaria para despejar dudas legales ya ha comenzado. El PP recuerda que la propuesta será supervisada por expertos en la Comisión Central de Farmacia y Farmacoterapéutica. Es decir, que habrá un criterio técnico a la hora de elegir qué se financia y qué no. Además, insisten en que se trabajará sobre el nomenclátor de Sanidad, por lo que no se dejará fuera ningún principio activo ni afectará a la libertad de prescripción. De momento, los médicos gallegos no se han pronunciado sobre la propuesta, aunque ya calificaron el catálogo de un cheque en blanco que, en principio, no estaban dispuestos a firmar.

La admisión a trámite de la inciativa gallega se produce en la misma semana en la que el Ministerio de Sanidad británico ha decidido abandonar la política de sustituir los medicamentos de marca que se prescriben a los pacientes por otros más baratos por razones de seguridad.