| viernes, 09 de diciembre de 2011 h |

Niall Ferguson es un historiador británico afincado en los Estados Unidos, que dirige una cátedra en la Universidad de Harvard y otra en la Harvard Business School. Sus tesis plantean para Occidente un fin de ciclo en el que su hegemonía durante los últimos 500 años será reemplazada por China. Recientemente, ha publicado un artículo en el The Wall Street Journal en el que se aventura en la historia ficción o de futuro. El artículo se titula: “2021: La nueva Europa”, y en él dibuja un Viejo Continente en el que la Unión Europea se ha desgajado por una parte, Reino Unido y países nórdicos, y se ha ampliado con Lituania y Letonia y negocia la adhesión de Ucrania.

El euro sigue siendo la moneda, pero la capital de los nuevos Estados Unidos de Europa ha pasado de Bruselas a Viena. Alemania ejerce una hegemonía absoluta. Dentro de esa ficción coherente, lo que más me ha llamado la atención, y también ha despertado mis temores, es el papel que, según Ferguson, nos espera a los estados del sur de Europa. En su visión nos otorga un desempleo superior al 20 por ciento, con otro 20 por ciento de la población mayor de 65 años. ¿Que hacen los tres quintos restantes? Se dedican a los servicios, solamente a servicios. Ferguson indica que España, Italia y Grecia serán ‘Vacation Land’, una zona de recreo y segunda residencia de ricos alemanes, polacos y rusos atraídos por el buen clima. Nuestro papel será el de excelentes camareros, cocineros y chóferes de los visitantes del norte. ¿Habrá para todos? No lo explica, pero yo, imaginándome esa situación, pienso que no. Entre nosotros, los vinculados directamente al turismo serán los afortunados, los demás nos dedicaremos a servir a los servidores o lo que es peor, a esperar algún subsidio.

Y… ¿Qué pasará con las oficinas de farmacias?, se preguntarán ustedes, dado que es lógico que cada uno mire por lo suyo. Ferguson nada dice al respecto, pero siguiendo sus parámetros podemos imaginar que las situadas en los mejores lugares de ‘Vacation Land’ serán prósperas y grandes. Las demás, si es que quedan, dejarán mucho que desear.