La deuda es fruto de unos males endémicos del sistema que, lejos de solucionarse, empeoran de forma progresiva, mientras unos y otros se dedican a afianzar o mejorar los últimos resultados electorales
| 2011-06-10T16:20:00+02:00 h |

Una deuda, veinte engendra. Y así están los proveedores sanitarios. La deuda actual es fruto de unos males endémicos del sistema que, lejos de solucionarse, empeoran de manera progresiva al albur de las administraciones, mientras unos y otros se entretienen en afianzar y mejorar los resultados de las últimas elecciones a base de oposiciones cerriles, preguntas parlamentarias sin sentido, respuestas obvias y debates estériles.

Es curioso que a nivel político se insista en trasladar un mensaje de responsabilidad a los ciudadanos, mientras la irresponsabilidad política campa a sus anchas. Es irresponsable que las administraciones sigan infrapresupuestando en sanidad. Es irresponsable que hayan gastado durante años más de lo que se podían permitir. Lo es también que el partido que ha ganado las autonómicas exija auditorías en sus nuevos nichos populares, pero no en sus feudos, algunos de los cuales, precisamente, tardan 600 días o más en pagar.

Es irresponsable que PP y CiU pidan ahora un Pacto sanitario, cuando fueron ellos los que dinamitaron los años de trabajo de la subcomisión. Seguramente este consenso político, que también pide Farmaindustria, ayudaría. Pero es poco probable que este utópico acuerdo implicase acortar tiempos de pago, pues las administraciones difícilmente iban a renunciar, con la que está cayendo, al que hoy es su gran financiador.

Lo más sorprendente de todo es que, en lugar de lanzar algún balón de oxígeno al estrangulado sector farmacéutico, las administraciones siguen decididas a apretarles todavía más las tuercas. Ahora viene Andalucía con la subasta, pero lo peor es que en esta vuelta constante de la tortilla, la pescadilla se muerde la cola y al final siempre vuelve al principio. El Sergas confía en el ahorro para reducir el tiempo en los pagos de la factura farmacéutica. Curiosa afirmación, teniendo en cuenta que según la Xunta los ahorros del catálogo fueron tan extraordinarios.

Que se seguirá ahorrando en farmacia ya no es interesante. Lo que el sector quiere saber es dónde están yendo esos ahorros. Desde luego, no a los proveedores.