El nuevo modelo de comercialización ha dado a la farmacia un gran poder. La lucha entre compañías para estar en los estantes se ha abierto, y la ganará aquel que decida la farmacia
| 2011-09-16T16:20:00+02:00 h |

La cuenta atrás ya ha empezado. Las hojas del calendario pasan irremediablemente a la búsqueda de una fecha señalada: el 1 de noviembre. En ese momento, como por arte de magia, el poder, la influencia, así como la viabilidad futura de la farmacia, será muy superior a la del día anterior. A partir de ese momento, casi el 40 por ciento del mercado farmacéutico deberá ganarse el favor del boticario para que una determinada denominación comercial se encuentre en los estantes y cajones de las farmacias. Como es lógico, en detrimento de su competencia. Lo que antes era una lucha sin cuartel en el ámbito de los medicamentos genéricos se ha abierto a todos los productos en el SPR.

Pero la farmacia tiene mucho más que ganar con el nuevo modelo de comercialización que, como dice Gabriel Morelli, director general de IMS, ha establecido el último de los decretazos del Gobierno. Las ofertas comerciales pueden llegar a ampliarse a los productos con patente para hacer más atractivas las ofertas. Y ahí la distribución puede tener también una pequeña tabla de salvación que le permita incrementar su margen operativo.

Pero para que todo esto ocurra, mucho antes las compañías de marca deben entender que ha cambiado el escenario. Y es que, aunque parezca mentira algunos directivos de compañías de importancia, consideran que pueden esperar a ver si todo sigue igual. Es lógico que nadie se precipite. Si las decisiones que se tomen en estos días son equivocadas, la viabilidad de las compañías se verá comprometida seriamente. Pero no hacer nada es tanto como cometer el mayor error del mundo, ya que el cambio puesto en marcha no tiene vuelta atrás. Cuanto más se tarde en iniciar la adaptación, desde más abajo habrá que empezar a subir. Si es que se puede.

Se abre, por tanto, una época de oportunidades y de cambios que va a alterar profundamente el mercado farmacéutico y sus actores. A priori, quien más fácil tiene ganar es la farmacia y la distribución. Por su parte, la lucha entre compañías, ya sean de genéricos o marcas, será ganada por quien sea más querido por la farmacia.