Ambos han puesto en marcha un estudio pionero en la identificación precoz de ECV

Se prevé que participen, voluntariamente, más de 3.000 empleados de la entidad

| 2010-04-09T15:25:00+02:00 h |

ALFONSO MARTÍNEZ

Madrid

El Banco Santander y el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) firmaron la semana pasada un convenio de colaboración para la puesta en marcha de un proyecto de detección precoz del riesgo cardiovascular mediante el estudio de la salud arterial. Bajo el nombre PESA, el estudio nace con el objetivo de mejorar la prevención de esta enfermedad, primera causa de muerte en el mundo, e identificar los factores de riesgo y hábitos de vida que influyen en su progresión para poder detectarlo antes de que aparezcan los síntomas.

En este sentido, para Felipe Pétriz, secretario de Estado de Investigación, la identificación del riesgo y de las causas que la provocan “nos permitirá promover formas de vida más sanas que mejoren la salud de los ciudadanos y que lo hagan, además, con un coste menor para el Sistema Nacional de Salud”.

El proyecto, que estará dirigido por el cardiólogo y director general del CNIC, Valentín Fuster, tendrá una duración de nueve años y un presupuesto de 22 millones de euros, cofinanciado al 50 por ciento por el Banco Santander y el Ministerio de Ciencia e Innovación, a través del Instituto de la Salud Carlos III. En este sentido, Fuster, afirmó que era un “honor” ser portavoz de algo esencial, incluso urgente para el futuro de la investigación en España, como es “la colaboración entre la financiación pública y privada”.

Según los promotores, en el estudio podrá participar voluntariamente cualquier trabajador, entre 40 y 54 años, de la entidad bancaria presidida por Emilio Botín. Un rango de edad en el que normalmente no han aparecido enfermedades cardiovasculares, como pueden ser una angina de pecho o un infarto de miocardio.

En este sentido, se espera que en el estudio participen unos 3.000 empleados del Santander. Para Botín, aquellos que lo hagan serán “unos afortunados, ya que podrán acceder a unas pruebas médicas realizadas con la tecnología de diagnóstico más avanzada del momento”, además de tener un seguimiento “detallado y valioso de su salud cardiovascular”.