| domingo, 19 de abril de 2009 h |

Santiago de Quiroga

Se trata de una novedad en toda regla: algunas de las ONG más relevantes que operan en el ámbito europeo han coincidido con la Comisión Europea (CE), por fin. Se trata de una lucha en la cual se conformaban dos bandos. En un lado, la CE y las compañías que querían poder hablar de sus medicamentos de prescripción a los pacientes. Del otro, algunas ONG que se oponían de forma frontal a importar un modelo: el americano del Direct-to-consumer advertising. Durante tres años ha sido un diálogo de sordos: Brian Ager, director general de la patronal europea de la industria farmacéutica (Efpia), ya decía a la audiencia, en el marco de una reunión en Bruselas con la CE, que las compañías que operaban en Europa no querían el modelo americano. A pesar de ello, varias ONG intensificaron durante este tiempo su oposición a algo que nadie quería, ni siquiera la industria farmacéutica.

Ha tenido que ser la CE y una reunión con una ONG, la European Patients Forum, la que diga lo que ya se había establecido hace tres años: la industria quiere informar de sus medicamentos por mecanismos y controles que habrá que establecer. La razón de ello es evitar que Internet sea como hasta ahora una cueva de información, fraudulenta en muchos casos, sobre medicamentos para los europeos. Al final, lo que se pretende es que no se engañe al paciente.