| viernes, 22 de julio de 2011 h |

Santiago de Quiroga

No sabe, no contesta. Así están el PP de Cataluña y CiU sobre el posible recorte de las partidas presupuestarias asignadas a los llamados ‘chiringuitos’. La semana pasada, un PP catalán crecido condicionaba su apoyo a los presupuestos de 2011 a no recortar ni sanidad ni educación. Poco ha durado el esfuerzo investigador del diputado popular Enric Milló, que llegó a identificar 6.000 millones de euros en estructuras paralelas a la administración o ‘chiringuitos’. Ahora parece que la preocupación de los 200 ‘chiringuitos’ identificados no llegará hasta finales de 2012. El PP catalán permitirá unos presupuestos de 2011 que siguen recortando la sanidad. No han aguantado ni el primer asalto a CiU, que sabe que un escenario posible es un Gobierno del PP que necesite su apoyo. No ha tenido que ser fácil para la incombustible Alicia Sánchez Camacho, líder del PP catalán, tener que apoyar unos recortes que llevarán a cerrar plantas de hospitales y servicios de urgencias de infecciones en hospitales catalanes de referencia. Cualquier cosa menos tocar los ‘chiringuitos’.

¿Por qué no les preguntan a los ciudadanos por las prioridades en el gasto público? Volvemos a las soluciones creativas de siempre: recortes de precios, trabas a la prescripción, recortes de márgenes a la farmacia y lo que ya sabemos. Todo, menos recortar lo superfluo.