| viernes, 25 de febrero de 2011 h |

Santiago de Quiroga

El consejero de Salud catalán, Boi Ruiz, lo ha anunciado y los acontecimientos muestran que los cambios están aquí. Algunas asociaciones de pacientes, y esto es muy relevante, han recibido el mensaje de que empiecen a pensar que deberán apoyar el coste de sus tratamientos. Quizá ha llegado el momento de dejar de presumir de que España es el país de Europa con menor contribución del usuario al gasto farmacéutico, cayendo en los últimos años hasta el 6 por ciento actual. No sé si debemos presumir de tener un sistema financiero sólido, pero no debemos presumir de ser el país que tiene menor contribución económica de los usuarios a la sanidad. Eso no es solidaridad, sino poner en entredicho el futuro (ya presente) del sistema sanitario. Cataluña tiene un largo recorrido en gestión e innovación. El anuncio de Ruiz para profundizar en los cambios sanitarios dará con fórmulas nuevas. Miquel Vilardell, Joan Durán y Jordi Ramentol darán la visión de médicos, farmacéuticos e industria, respectivamente. Pero la tentación de los atajos está ahí: los gestores catalanes recibieron el mensaje de rebajar un 10 por ciento sus gastos.

Josep Antoni Durán y Lleida, portavoz de CiU, le pidió a José Luis Rodríguez Zapatero un pacto institucional por la Sanidad. Durán i Lleida dice que el sistema no es sostenible. Puede que todo sea una casualidad. O quizá no. Algo se mueve.