La compañía afronta un año de “travesía por el desierto” por la llegada de genéricos
| 2011-07-22T16:15:00+02:00 h |

C.O.

Barcelona

“España es un país de interés prioritario” para Chiesi. Con estas palabras explicó Alberto Chiesi, presidente del Grupo, la importancia de nuestro país para la compañía, durante el acto de inauguración de su nueva sede corporativa y oficinas centrales en nuestro país. Unas instalaciones ubicadas en L’Hospitalet de Llobregat, en un distrito de negocios con una ubicación estratégica entre la ciudad de Barcelona, el aeropuerto y el nuevo clúster biomédico que encabezan el Biopol’H y el Hospital de Bellvitge.

La filial española, que en 2010 facturó 71 millones de euros, estima cerrar este año con las mismas cifras, aunque deben afrontar la llegada de genéricos que erosionan la facturación de productos importantes para la compañía. “En 2011 pasaremos una pequeña travesía por el desierto para volver a crecer a partir de los siguientes años”, declaró Mario Rovirosa, director general de Chiesi España. En 2010 ya entró el genérico de un producto diurético en el área de hipertensión, y este año se espera el de Artedil, el producto de mayor venta de la compañía en España.

Con todo, Rovirosa afirmó que Chiesi España pretende alcanzar una facturación de cien millones de euros, concentrando esfuerzos en cuatro puntos: la eficiencia, los recursos humanos, la responsabilidad social corporativa, y el desarrollo de productos en varias áreas, como Respiratorio, Cardiovascular, Enfermedades Raras y Neonatología.

En términos generales, el Grupo Chiesi cerró el año pasado con 1.015 millones de euros de facturación y, según destacó Rovirosa, “tiene planes estratégicos importantes” para duplicar su facturación “en siete u ocho años”. Por otro lado, el próximo mes de septiembre, Chiesi tiene previsto inaugurar su nueva sede central en Parma (Italia) destinada al desarrollo de nuevos fármacos.