alberto cornejo Montecarlo | viernes, 29 de noviembre de 2013 h |

Cada modelo farmacéutico europeo tiene sus peculiaridades y amenazas, pero también es posible identificar retos comunes para la farmacia del Viejo Continente. Uno de esos frentes para boticarios ingleses, alemanes, checos, daneses, franceses, italianos y, por supuesto, españoles, es la implantación de nuevos servicios en las boticas. Por ello, un millar de profesionales de todas estas nacionalidades se citaron en Montecarlo entre el 28 y 29 de noviembre en la Convención Europea de Alphega Farmacia 2013, para trazar el camino más conjunto posible a seguir en tal fin. Su manager general en España, María Jesús Azira, analiza para EG por qué es necesario el cambio.

Pregunta. Alphega es una red virtual compuesta por más de 6.000 farmacéuticos independientes. ¿Cree que, en esta época de crisis e incertidumbre, crece el interés de agruparse bajo el paraguas de una marca?

Respuesta. Probablemente sí. Tradicionalmente, el farmacéutico, también el español, se ha sentido solo. Por eso, en el contexto actual, necesitan sentirse protegidos, compartir retos. Y, cómo no, necesitan ese respaldo que les puede ofrecer su integración en una red o una marca.

P. Históricamente, no ha sido este un sector muy tendente a dejarse aconsejar, ¿verdad?

R. Eso está cambiando. El farmacéutico ahora sí quiere que se le ayude. Cualquier profesional puede enriquecerse compartiendo su trabajo y preocupaciones. Además, así se obtiene un punto de vista más global de la situación que atraviesa el sector.

P. Independiente sí, ¿pero no aislado?

R. Efectivamente. En la carrera no te enseñan a gestionar una oficina de farmacia. Es cierto que son establecimientos sanitarios, pero también empresas. Por eso en una red como Alphega les facilitamos las herramientas y consejos necesarios para la óptima gestión de su negocio. Pero en ningún caso queremos que pierdan su identidad. Ellos son los que mandan en su oficina de farmacia y, por tanto, ellos deben tener y tendrán la última palabra. Alphega aconseja, ellos deciden. No todas las farmacias son iguales. Cada cual es un mundo.

P. En la Convención Europea Alphega 2013 se ha puesto énfasis en “dejar de pensar en la receta” para fijar la mirada en otros objetivos como, por ejemplo, los servicios. ¿Está el farmacéutico español mentalizado de ello?

R. Muchos de los profesionales nacionales ya se concienciaron hace tiempo , al igual que otros muchos se están concienciando ahora. Depender de la receta ya no lleva a ningún camino con tanta bajada del precio de los medicamentos, recortes, desfinanciaciones… Tengo claro que, por nuestra capacitación, los farmacéuticos somos los mejores a la hora de ofrecer nuevos servicios sanitarios a la población. Entonces, ¿por qué no lo vamos a hacer?

P. En ese objetivo de explorar nuevas vías de futuro, también puede estar presente la potenciación de la venta libre, ¿no?

R. Por ejemplo, pienso que, en el ámbito de la parafarmacia, las grandes superficies son nuestras grandes competidoras. Pero el cliente no va a encontrar en esas grandes superficies el consejo sanitario acompañado a la venta que sí le puede ofrecer un farmacéutico en la botica. Al igual que pienso respecto a nuestro potencial en el ofrecimiento de servicios, si en este caso también contamos con esa ‘arma’… ¡Explotémosla!

P. Alphega cuenta con 611 farmacias asociadas en España. ¿Cuáles son las expectativas a corto plazo?

R. Estamos en constante crecimiento respecto a los profesionales que confían en nosotros. Estamos muy satisfechos con la evolución. Cara al futuro, nuestras expectativas son más cualitativas que cuantitativas. Queremos que los farmacéuticos que se interesen por la marca Alphega Farmacia sean profesionales implicados, que tengan una visión de futuro abierta. Si disponen de esa visión y ganas de adaptarse al nuevo escenario, Alphega les facilitará las herramientas necesarias para la mejor gestión de su establecimiento y que en él puedan ofrecer al paciente un servicio de excelencia.