FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 24 de enero de 2014 h |

El director médico de Bayer en España, Ramón Estiarte, participó la pasada semana en un acto organizado por la compañía para informar de la actividad que está realizando en el área de cáncer, la cual podría ganar peso en los próximos años dentro del catálogo de productos del laboratorio alemán en caso de que prosperen con éxito los proyectos que tiene en marcha.

En total, según informó Estiarte, disponen en la actualidad de un total de 18 moléculas en investigación, 11 de las cuales están en desarrollo clínico, mientras que las otras siete aún no han rebasado la fase preclínica. “En nuestra investigación priorizamos nuevas vías con la posibilidad de transformar la forma en la que se aborda el cáncer”, señaló en rueda de prensa.

En este sentido, el responsable médico de la filial española indicó además que la firma con sede en Leverkusen no huye de los tipos de cáncer más complejos y mortales. Concretamente, aludió a nuevas opciones para el cáncer colorrectal y el hepático, que están incluidos entre las cinco principales causas de muerte en hombres y mujeres.

El laboratorio también tiene en marcha algunos proyectos que podrían dar lugar a nuevos tratamientos para el linfoma no-Hodgkins (fase II con copanlisib) y para el hepatocarcinoma (dos ensayos fase II con refametinib, uno solo y otro en combinación).

Productos comercializados

Junto a estos productos que se encuentran en fase de investigación conviven otros que ya han sido comercializados. A este respecto, cabe destacar la aportación a la terapéutica que ha traído consigo el lanzamiento de regorafenib, aprobado en Europa (2013), Japón (2013) y Estados Unidos (2012) como tratamiento del cáncer colorrectal metastásico, independientemente del estado de mutación del KRAS, por su mejora de la supervivencia global en estos pacientes. Asimismo, el fármaco ha sido autorizado durante el pasado ejercicio para tratar a adultos con tumor del estroma gastrointestinal, tanto en Estados Unidos como en Japón, tras demostrar un aumento de la supervivencia global.

Por otro lado, están sorafenib, autorizado para tratar el carcinoma avanzado de células renales y el carcinoma hepacocelular, además del cáncer diferenciado de tiroides (este último solo en Estados Unidos); y dicloruro de radio, aprobado en 2013 en Europa y Estados Unidos para los pacientes con cáncer de próstata resistente a castración con metástasis óseas sintomáticas.

Lejos de haber finalizado el trabajo con estos productos, la compañía mantiene abiertas tres nuevas líneas de investigación, que podrían dar lugar a nuevas indicaciones. Para estos y otros avances en cáncer, Bayer ha confirmado que mantienen abierto un canal de colaboración fluido con equipos médicos e instituciones líderes en estas áreas de conocimiento. “Pretendemos trabajar con ellos en primera línea del cuidado del paciente, para aportar las soluciones que necesitan lo más rápido posible”, aseguró Estiarte.

Uno de los fármacos de Bayer en cáncer, sorafenib, se ha colocado en el foco de la polémica. El presidente de la compañía, Marijn Dekkers, declaró hace unos meses, según Forbes, que Bayer desarrolla fármacos “para los occidentales que los pueden pagar”, en referencia al conflicto con las autoridades indias por la licencia obligatoria concedida a su producto. Dekkers intentó justificar sus declaraciones con un comentario en la web de Forbes, aunque la acción no ha servido para relajar los ánimos en las redes sociales.