J. R-T. Madrid | viernes, 15 de noviembre de 2013 h |

Las farmacias deben cuidar al detalle los aspectos legales que rodean su práctica profesional para evitar unas sanciones administrativas que han crecido en los últimos años. Este fue el axioma bajo el que Asefarma organizó la semana pasada una jornada titulada ‘Aspectos legales en la oficina de farmacia’.

Guardar las recetas de medicamentos recetados suele ser el vehículo común para evitar las sanciones más habituales. “Durante al menos un año deben conservarse las que dependan del SNS y las que vengan del sector privado tres meses”, aseguró Carlos García-Mauriño, presidente de Asefarma. Asimismo, enumeró algunas de las obligaciones impuestas que los farmacéuticos deben cuidar de cara a una posible inspección. “El catálogo de medicamentos actualizado, la farmacopea, la identificación del personal o el libro de contabilidad de estupefacientes son aspectos donde los inspectores se fijan con más detalle”, explicó.

Igualmente, la asesoría especializada en el sector farmacéutico dio varias pautas para que los profesionales extremen precauciones y cuiden la autoinspección que deben realizarse en su establecimiento. Adela Bueno, responsable del departamento jurídico de la asesoría, alertó que “a veces se descuidan los actos de dispensación”, por lo que conviene atender a tres puntos específicos que la experta trasladó a los asistentes a las jornadas. “Los plazos de caducidad, avisar a los pacientes de la necesidad de conservar la cadena del frío en los medicamentos termolábiles, no dispensar medicamentos si hay dudas de la autenticidad de la receta son los errores más frecuentes”, dijo.

Por otro lado Bueno dio el consejo de usar hojas de confirmación de pedidos ante medicamentos caros para evitar que el fármaco no sea reembolsado. “Con el consentimiento escrito se podrán evitar algunos problemas”, concluyó.