J. NIETO Sevilla | viernes, 29 de noviembre de 2013 h |

El 21 de noviembre el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Sevilla presentó su nueva cartera de servicios de la farmacia. Una iniciativa en la que participa la cooperativa Cecofar y que tiene a la Dermocosmética como gran novedad. Su responsable, la vicesecretaria del colegio sevillano, María Isabel Andrés, analiza para EG este proyecto.

Pregunta. El COF de Sevilla presentó su nueva cartera de servicios. ¿Por qué junto a Cecofar?

Respuesta. La fuerza del proyecto está en la unión del colegio con la cooperativa. Es la diferencia sobre el resto de cartera de servicios, lo que le hace más atractiva para el colegiado.

P. ¿Trabajo en equipo?

R. Exacto. Hay que optimizar recursos y no ir cada uno por su lado. Es un proyecto de años, una espiral que crece con las aportaciones de todo el mundo, porque la cartera de servicios es el futuro, es crear la marca farmacia en el ciudadano. Porque aparte del medicamento, en la farmacia hay salud. Eso es un trabajo de todos.

P. ¿Cómo se plasma esta colaboración con Cecofar?

R. El colegio ofrece su profesionalidad y la garantía jurídica, mientras que la cooperativa su experiencia en la gestión de recursos y su relación con la industria, porque en la cartera de servicios colaboran distintos laboratorios.

P. Entonces, están embarcados todos los agentes de la cadena del medicamento, ¿no?

R. Sí. En los servicios que tenemos están L’Oreal, en Dermocosmética; Arkochim, en Nutrición; y Salud en casa en el nuevo concepto de Ortopedia que tenemos.

P. ¿Abiertos a colaboraciones?

R. Claro, estamos creciendo por el camino. El concepto es el de la universalidad, es decir, llegar al cien por cien de las boticas. Damos al farmacéutico herramientas para personalizar su farmacia.

P. ¿Qué camino se espera recorrer con estos nuevos servicios?

R. Tenemos dos objetivos. Por un lado, mantener la calidad de un servicio que siempre se ha dado al paciente, que está en peligro por los recortes económicos que sufre la farmacia. Por otro, buscar un posicionamiento ante la sociedad, no solo en lo referente a enfermedad y medicamento, sino en referencia a la salud y el bienestar, es decir, ir al cuidado integral del paciente.

P. La pregunta del millón… ¿Quién paga esto?

R. En el proyecto vamos a optimizar los recursos al máximo. ¿El pago de los servicios como tal? Es importante saber que se producirán beneficios para la farmacia porque, dada la situación económica es importante que se pueda llevar a cabo un aumento en ventas de otro tipo de producto al cambiar la mentalidad del paciente. Eso sí, esta situación hace que la retribución por estos servicios corra a cargo del paciente.

P. ¿Tenéis el visto bueno de la Administración?

R. Siempre hay que moverse en la legalidad y que las cosas vayan fluidas por el bien del paciente. Aparte, está claro que no se puede exprimir más a la farmacia porque esta no puede dar más.

P. ¿Todo esto implica una evolución hacia una farmacia con un mayor componente asistencial, más allá de la mera dispensación del medicamento?

R. El paciente que va habitualmente a la oficina de farmacia ya la ve como un establecimiento asistencial, pero queremos ser centro de referencia en salud para toda la población.

P. La Dermocosmética se unirá al Servicio Personalizado de Dosificación (SPD) y al programa ‘Facilítales el día a día’ de asesoramiento y ayuda a la movilidad. ¿Cuál será el siguiente servicio que forme parte de esta cartera?

R. Hemos empezado por los servicios que tienen un público diana mayor. A partir de ahí, hay cosas evidentes en las que tenemos que profundizar, como el tema de la detección precoz de la diabetes o el síndrome metabólico, que en la farmacia se puede controlar muy bien. Pero hay más, como detección de osteoporosis, deshabituación tabáquica; la salud sexual entre jóvenes; seguimiento del embarazo y lactancia…

P. El abanico es muy amplio.

R. Sí, vamos avanzando en cosas según la demanda de los colegiados y según los patrocinadores que encontremos.