Premios BiC 2020

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias de Sanidad, Fernando Simón, ha vuelto a insistir en las diversas “connotaciones, conflictos competenciales y legales, y riesgos asociados” a la posible realización de test de antígenos en las farmacias españolas, como así han planteado ya oficialmente CC.AA como Madrid, Cataluña y Murcia.

En una de sus recientes comparecencias públicas para informar sobre la evolución de la pandemia —y al ser cuestionado sobre si Sanidad autorizará estas pruebas diagnósticas en boticas— Simón ha vuelto a reflejar cierto recelo a la iniciativa, como en anteriores manifestaciones. Ahora bien, concretando que “si se solucionase todo ello (en alusión a los problemas enumerados), las farmacias pueden ser un punto de ayuda importante” de cara a la detección de casos positivos.

Dentro del argumentario, Fernando Simón ha añadido la preocupación por el hecho de que el propio personal de la farmacia “tendría el riesgo de infectarse” en aquellos casos “en los que una persona con sintomatología acudiese a una farmacia a hacerse una prueba diagnóstica”. “Existiría el riesgo de que la farmacia pierda a sus trabajadores porque deban estar en cuarentena”, concreta.

Las declaraciones polémicas de Simón de marzo

Esta preocupación es lógica y fundada pero ‘chocaría’ con la hemeroteca. En concreto, con las polémicas declaraciones efectuadas por el propio Simón el pasado mes de marzo, cuando, al ser preguntado sobre la falta de dotación de EPIs a las farmacias y el consecuente riesgo de contagio por ello, aludió a los “riesgos propios de la profesión” que ejercen los farmacéuticos. “Todos sabemos cuáles son los riesgos asociados a nuestras prácticas, los cuales se asumen y se responde ante ellos”, indicó por entonces. Unos riesgos asociados que, afortunadamente, sí parecen preocupar al director del CCES respecto a la realización de test rápidos de COVID a pacientes sintomáticos en farmacias.

Al margen de los riesgos de contagio, Fernando Simón ha insistido que “los test de antígenos de los que se dispone actualmente requieren una toma de muestra que, para garantizar su calidad, no la puede hacer cualquiera”. De igual manera, “hay problemas competenciales y legales que implican a mucho gente y se están abordando, de coordinación con Salud Pública, de si un posible negativo es un verdadero negativo…”, ha enumerado Simón. “Si se solucionase todo ello, las farmacias serían de ayuda; pero, si no se puede, pues no se puede”, ha finalizado.

Únicas valoraciones ‘oficiales’ públicas

Cabe destacar que estas son las únicas valoraciones ‘públicas’ oficiales que han salido del Ministerio de Sanidad desde que regiones como Madrid y Murcia hayan solicitado oficialmente a la Administración que se autorice la puesta en marcha de test rápidos de COVID-19 en boticas. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, confirmó que se analizaría la petición pero ninguna de las CC.AA ha recibido aún respuesta al respecto (en el momento de elaboración de esta información).