La Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac) ha manifestado en un comunicado su “gran preocupación por el inmovilismo” que las autoridades sanitarias llevan mostrando desde hace meses respecto a la posible realización en las farmacias de test de antígenos para la detección precoz de la COVID-19. Para Sefac esta decisión “es incomprensible en tanto en cuanto la pandemia ya ha iniciado una tercera ola, la incidencia acumulada no deja de subir y el número de fallecidos continúa en ascenso en España sin que se vislumbre su pico a corto plazo”.

En este contexto, la sociedad científica recuerda que muchos farmacéuticos comunitarios “ya están preparados y dispuestos a colaborar en la contención del virus mediante la realización de estos test de detección precoz de forma protocolizada y con trazabilidad”. Por el momento, solo Comunidad de Madrid parece querer llevar a la práctica esta iniciativa, si bien ya se acumulan varios meses desde que anunció públicamente sus intenciones.

En su argumentario, Sefac incide en que la Unión Europea ya avaló a finales del año pasado que estos test se pudieran llevar a cabo por farmacéuticos preparados. “De hecho, se están realizando desde hace meses en países europeos como Portugal, Francia, Irlanda y Reino Unido, entre otros”, enumera.

Cabe recordar, asimismo, que Sefac dispone desde el mes de noviembre de un plan formativo sobre test de detección precoz, en el que ya están participando más de 4.500 farmacéuticos comunitarios.

“Respeto” para la preparación de las farmacias

Sefac es consciente de que estos programas de detección precoz no podrán llevarse a cabo en todas las farmacias, pues algunas no disponen de los medios y/o recursos necesarios, pero sí en otras muchas que podrían realizarlos desde el momento que se autoricen, por lo que respeta que haya quien no quiera sumarse a este planteamiento, pero también pide respeto para todos aquellos que sí están dispuestos.

Eso sí, Sefac considera que las farmacias comunitarias preparadas para hacer test son establecimientos sanitarios que ofrecen las mismas garantías de seguridad para los pacientes y profesionales que los centros de salud o laboratorios de análisis y rechaza que se exijan requisitos añadidos para ellas cuando estas pruebas se han hecho también en lugares como polideportivos, centros comerciales y carpas en la calle, entre otros.

Por todo ello, desde esta sociedad se hace un nuevo llamamiento de cara a que las autoridades sanitarias “reflexionen y sean capaz de desarrollar programas que permitan a los farmacéuticos comunitarios colaborar en el abordaje de la pandemia en beneficio de la salud de la población2.