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El director del Centro de Coordinación de Emergencias y Alertas Sanitarias, Fernando Simón, ha descartado —en la situación actual de la crisis del coronavirus y a tenor de los recursos disponibles— reforzar la protección a las oficinas de farmacia, como así pide de forma unánime la profesión.  

Los motivos de este rechazo se basan, según el representante ministerial, en que “si se mantienen las medidas de protección, como la distancias de seguridad, y se aumentan claramente en casos de pacientes que acudan con síntomas, así como otras actuaciones en torno a los mecanismos de pago —como evitar el abono en metálico—, el riesgo de transmisión del virus debe ser mínimo”.

“Entendemos que al igual que un bombero debe apagar un fuego—ha ejemplificado— hay colectivos que asumen los riesgos propios de su profesión”, ha detallado respecto a los farmacéuticos. “Todos sabemos cuáles son los riesgos asociados a nuestras prácticas, los cuales se asumen y se responde ante ellos. Pero aplicando medidas preventivas y mecanismos de seguridad se pueden reducir al mínimo sin dejar de dar un servicio esencial”, ha reiterado.

Las farmacias están aplicando sus propias medidas de seguridad o bien siguiendo las recomendaciones de COF y patronales

Simón ha querido reconocer, eso sí, la “fundamental” labor que realizan los establecimientos considerados como “servicios esenciales” en el estado de alarma por la crisis del coronavirus y que tienen “contacto social que les expone a riesgos”. Entre ellos, las farmacias. “Tenemos que conseguir mantener (activos) esos servicios fundamentales para que la sociedad siga funcionando y que dan soporte a las medidas del estado de alarma”, ha puesto en valor.

Disponibilidad de material de protección

Desde la profesión farmacéutica se insiste en que, como sanitarios que actúan estos días “en primera línea” de la atención a usuarios y posibles contagiados, es imprescindible que se les aprovisione desde las autoridades de material de protección: mascarillas, etc..

Pero Simón ha recordado que este material, como es el caso de los EPIs (Equipos de Protección individual), “su disponibilidad está muy limitada”. Y “mientras los recursos sean los que son”, ha asegurado, no se prevén posibles decisiones. “Se está solucionando progresivamente”, ha añadido dejando una puerta abierta. Mientras, insiste: “manteniendo las medidas de seguridad y protección, el riesgo de contagio se reduce”, ha indicado Simón en su comparecencia de este 23 de marzo (ver intervención aquí).

Los farmacéuticos insisten

Mientras, desde las entidades representativas de la profesión farmacéutica se insiste en la necesidad de recibir material de protección.

Por ejemplo, Sefac ha publicado un mensaje en sus perfiles en redes sociales en el que “recuerda” al Ministerio que “los farmacéuticos comunitarios son profesionales sanitarios que trabajan en primera línea, y que también necesitan material de protección para evitar contagios de profesionales y pacientes”. Una petición en la que ya insistió su presidente, Jesús C. Gómez, en una reciente entrevista con EG.

Igualmente, como reacción a esta comparecencia, el COF de Madrid ha “lamentado” las declaraciones realizadas por Simón, y exige una aclaración “de forma que se valore de forma justa el papel que están desempeñando los farmacéuticos en esta crisis sanitaria”. Para la corporación madrileña, las medidas enumeradas por el representante ministerial “no es suficiente protección para los profesionales que trabajan en las oficinas de farmacia, como establecimientos sanitarios obligados a abrir sus puertas al público por el estado de alerta”.

Luis González, presidente del COFM.

El COF de Madrid vuelve a aprovechar la ocasión “para pedir a las autoridades sanitarias y políticas que no se olviden y cuenten con los farmacéuticos a la hora de distribuir mascarillas, guantes, protectores oculares, batas impermeables, entre otras medidas de protección, si no quieren ver cómo las oficinas de farmacia comienzan a cerrar los próximos días como consecuencia del coronavirus”.

Más reacciones

También desde el COF de León, a través de su presidente, Javier Herradón, se señala la necesidad” del envío urgente de material de seguridad, como mascarillas o guantes, para garantizar la protección de los farmacéuticos, evitar su contagio y, por ende, el de sus compañeros y pacientes que acuden a la oficina de farmacia”, reclama.

En otros colegios, como es el caso del COF de Cantabria, ante las reticencias del Gobierno de proporcionar este material, ya están valorando la posibilidad de comprarlo y repartirlo entre su red de farmacias. Así lo confirma su presidenta, Rita de la Plaza, a este periódico. “Es evidente que las farmacias necesitan protección”, justifica.

En falta de ese material, otras medidas planteadas por la profesión pasarían por —como la propuesta por la patronal FEFE— atender a través de las ventanillas de guardia.

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