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La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, junto al consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero y otros miembros de sus respectivos equipos han mantenido este lunes 19 de octubre un encuentro con los colegios sanitarios de la región —entre ellos el Colegio de Farmacéuticos— para analizar estrategias a corto medio-plazo en la lucha contra la COVID-19. Entre las medidas que se han puesto sobre la mesa ha vuelto a estar una que ya planteó públicamente la presidenta regional: que la red de 2.900 farmacias regionales puedan realizar test rápidos de COVID-19 para ayudar en la detección de contagios. En concreto, test de antígenos, aunque no se descartan otras opciones que puedan tener un “más sencillo” desarrollo normativo.

Enrique Ruiz Escudero y Luis González
Luis González saluda a Enrique Ruiz Escudero

Así lo confirma el presidente del COF de Madrid, Luis González, a EG: “Ha sido una reunión para sumar y en la que hemos vuelto a ofrecer la red de 2.900 farmacias para realizar test de COVID-19 y cualquier otro servicio que pueda ayudar en esta lucha. Ahora bien, es la Administración la que debe decidir qué tipo de test quiere que realicen las farmacias, qué requisitos debemos cumplir y los haremos”, manifiesta el presidente colegial. Con sus palabras, Luis González rescata el embrollo normativo que rodea a los tres tipos distintos de test rápidos existentes (serológicos, de antígenos y de saliva) de cara a la autorización (o no, según el caso) para la dispensación y/o realización por los farmacéuticos.

La Aemps no mueve ficha con los test de antígenos

Por ejemplo, Díaz Ayuso ya pidió públicamente “ayuda” al Gobierno central para que facilitase el “cambio legal” que permitiese la realización de test de antígenos en las farmacias (estas pruebas son consideradas actualmente como pruebas de diagnóstico in vitro y requieren de la correspondiente prescripción médica previa). Sin embargo, la Agencia Española del Medicamento sigue rechazando acometer este cambio, lo que cierra la puerta a su presencia en farmacias.

En este sentido, más sencillo (sin impedimentos legales) sería la realización de test serológicos en boticas, como así ha apostado la Xunta respecto al cribado masivo puesto en marcha en varias zonas de Orense, apoyándose en las farmacias para las pruebas serológicas a la población. En este caso, apenas ha bastado la firma de un convenio entre la Consejería y el COF de Orense.

Por tanto, “se trata de un trabajo entre las Administraciones, son las que tienen que resolverlo”, recuerda Luis González mientras la farmacia espera acontecimientos. “Queremos saber por cuáles tipos de test se decantan, que modelos autorizados, si nos los proporcionaría la Administración o las farmacias tendrían que aprovisionarse de ellos…”, enumera como cuestiones por resolver.

Eso sí, el presidente colegial confirma que la profesión farmacéutica no solo ha planteado en esta reunión que las farmacias puedan realizar test rápidos en el marco de estrategias de Salud Pública (como los cribados masivos). También que puedan dispensarse ante demandas particulares de los ciudadanos. “La realidad es que esas pruebas están accesibles su compra en Internet por cualquier ciudadano sin las garantías sanitarias que aporta la farmacia, y también en la eliminación de los residuos”. En este sentido, a la espera de acontecimientos, el COF de Madrid está ultimando un protocolo para esta función junto a la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac).

En este misma reunión, junto a los farmacéuticos, los odontólogos madrileños también han ofrecido — a través de su colegio— la red regional de más de 3.000 clínicas para realizar test y facilitar los cribados.