El Servicio de Farmacología Clínica del Hospital de Sant Pau, en colaboración con el Hospital Universitario Vall d’Hebron, ha publicado la primera revisión sistemática sobre las reacciones adversas de los tratamientos en pacientes oncohematológicos pediátricos.

Según el Kristopher Amaro Hosey, principal autor del trabajo, “la toxicidad de la quimioterapia es una causa común de morbilidad y mortalidad en la mayoría de estos pacientes y puede ser motivo de secuelas a medio y largo plazo”. Explica que el principal objetivo del estudio ha sido “conocer la incidencia y las características de los efectos adversos, describir la metodología de los estudios, añadir más evidencia científica y, sobre todo, detectar posibles áreas de mejora para optimizar la investigación y la atención sanitaria y la calidad de vida de los pacientes y de sus familias en relación con la seguridad y la eficacia de estos tratamientos”.

Las enfermedades oncológicas y hematológicas en niños son consideradas patologías raras, designadas como huérfanas por las agencias reguladoras. Por esta razón existe una menor evidencia científica y muchos de los resultados obtenidos en pacientes adultos se extrapolan directamente a los pacientes pediátrico.

De los aproximadamente 3.200 estudios que se publican cada año sobre reacciones adversas, sólo una trentena se llevan a cabo en niños, y las metodologías son muy diversas, dificultando poder comparar los datos entre los distintos trabajos. “Sin embargo, el niño no es un adulto en miniatura. Está en pleno proceso de desarrollo y tiene unas peculiaridades totalmente diferentes. Y estos datos extrapolados a veces crean incertidumbre en la elección del tratamiento más indicado”. 

Otro gran reto: prevenir los efectos adversos

“Con la revisión hemos querido añadir más evidencia en un problema sanitario importante que afecta a un grupo de población muy frágil e identificar acciones preventivas para minimizar estas reacciones adversas”. El trabajo ha incluido 14 estudios: 8 prospectivos y 6 retrospectivos.

Según los resultados, las reacciones adversas son causa de ingreso hospitalario entre el 19,6% y el 68,1% de los pacientes pediátricos con cáncer, y pueden surgir durante el ingreso hospitalario en un 14,4% y un 67% de los pacientes. Las reacciones descritas son principalmente de carácter hematológico (anemia, neutropenia febril), gastrointestinal (náuseas, vómitos) o dermatológico. Afortunadamente, sólo entre el 11% y el 16,4% de los casos se clasificaron como graves. “Algunas de las reacciones adversas son poco evitables por las características de los medicamentos, que tienen una alta toxicidad, pero sí que hemos visto que en los estudios más recientes ha habido una tendencia a mejorar algunos efectos no deseados, como las náuseas o los vómitos, que antes se describían muy frecuentemente. Pero existen otros que aún son más difíciles de evitar”, explica Amaro Hosey. “Hemos mejorado la atención a nuestros.

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