Alberto Cornejo Madrid | viernes, 08 de septiembre de 2017 h |

El anuncio realizado por César Pascual, director general de Asistencia Sanitaria de la Consejería de Sanidad de Madrid, respecto al acuerdo alcanzado con el colegio farmacéutico madrileño para que próximamente tres medicamentos de Diagnóstico Hospitalario actualmente dispensados en hospitales —pegvisomant, anagrelida y deferasirox— retornen a las oficinas de farmacia tiene más valor por lo que simboliza que por las ventajas económicas que pudiera suponer a estos establecimientos.

Aunque solo se trate de tres fármacos — y que no conviene olvidar ‘vivían’ en una situación de irregularidad al haber sido traspasados motu proprio al canal hospitalario por la Administración madrileña y no por el Ministerio de Sanidad— demuestra la intención de esta Consejería de abordar y poner solución a una de las principales reivindicaciones de la farmacia comunitaria en la actualidad: frenar el trasvase sistemático al hospital y por cuestiones económicas de medicamentos que no requieren especial control clínico y que, ley en mano, deben ser dispensados en las boticas.

Un interés por abordar este asunto que quedó latente con la reciente constitución de una Comisión científico-técnica entre la Consejería y el COF de Madrid para evaluar 269 medicamentos y 65 principios activos que se clasificaron como medicamentos con reservas singulares para restringir su dispensación a los servicios de farmacia de hospital y que, con anuncios como éste, empieza así a dar sus primeros frutos.

Satisfacción colegial

En declaraciones a EG, el director general del COF de Madrid, Carlos Ibáñez, muestra la satisfacción de esta corporación por el acuerdo alcanzado para el retorno de estos primeros tres medicamentos de DH a las farmacias regionales. “Esta decisión confirma las buenas relaciones con nuestra Administración y la posibilidad de llegar a importantes pactos sin tener que acudir a la legislación o la justicia”, asegura Ibáñez.

El director general del COF de Madrid insiste en resaltar esa “voluntad de entendimiento” de ambas partes a pesar de las “dificultades” que siempre acarrea tomar una decisión así, como puede ser, en este caso, que el retorno de estos medicamentos a las boticas “implique que los ciudadanos tengan que realizar aportaciones (copago) a partir de ahora en su adquisición”.

Tras este acuerdo, las previsiones pasan porque se materialice esta vuelta de dichos medicamentos a las farmacias madrileñas a partir del próximo mes de diciembre, una vez pase se complete el correspondiente trámite administrativo y se apruebe la resolución.