El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) participó el pasado miércoles, 20 de octubre, en la quinta edición del Día de las Profesiones, organizado por la Unión Interprofesional de la Comunidad de Madrid.

La jornada de puertas abiertas, celebrado en el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, tuvo como objetivo dar a conocer a la ciudadanía y a los futuros profesionales universitarios la labor que realizan diariamente los 41 colegios y cerca de 400.000 profesionales que integran la Unión Interprofesional. En total, se celebraron siete mesas redondas dentro de una edición que inauguró el consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Enrique López López, y que contó con el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, en su clausura.

En esta ocasión, la jornada se centró en el impulso de las profesiones para la recuperación económica y social. Y, en este sentido, el presidente del COFM, Luis González Díez, apuntó que “muy poco o nada se está hablando del enorme reto de recuperación de la salud que tenemos como sociedad por delante”. Con casi cinco millones de personas diagnosticadas de COVID-19 en España, “la enfermedad ha dejado muchas secuelas que vemos a diario en la farmacia y que exigen la máxima colaboración de los profesionales sanitarios”.

“Los pacientes nos hablan en la farmacia de agotamiento, de dificultad para respirar después de haber pasado la enfermedad, de problemas de memoria y de concentración. También de mareos, insomnio, pérdida de apetito o dolor de cabeza, estómago o garganta; son frecuentes, asimismo, los problemas mentales, como la ansiedad o la depresión”, señaló durante su intervención en la mesa redonda Retos para la recuperación física y emocional de la ciudadanía, que reunió a representantes de Enfermería, Veterinaria, Psicología, Trabajo Social y Fisioterapia.

Por todo ello, reivindicó el papel del farmacéutico de oficina de farmacia para prestar una primera atención que permita identificar y derivar a los pacientes que presentan una sintomatología persistente COVID, así como ofrecer consejos de salud que sean útiles.

Luis González recordó, además, que “es urgente centrarse también en las patologías crónicas”, ya que muchos pacientes han visto agravados sus síntomas durante la pandemia. “El reto es mayúsculo y exige crear sinergias de colaboración entre los profesionales para tener éxito”, defendió dentro de un manejo multidisciplinar de la enfermedad que garantice el seguimiento del paciente y la continuidad asistencial.

González reivindicó el papel del farmacéutico para prestar una primera atención que permita identificar y derivar a los pacientes que presentan una sintomatología persistente COVID

“Seguramente, esta colaboración, que compete a todos y exige implicación y medios efectivos para hacerla posible, sea la mejor estrategia para recuperar a tantos enfermos y promover la salud en el futuro”, subrayó.

Otra de las claves para tener éxito en esta tarea es, en su opinión, “optimizar el uso de todos los recursos a nuestro alcance, sin distinguir si son públicos o privados, porque detrás de ellos hay profesionales sanitarios”.

En esta línea, la red de oficinas de farmacia ofrece, a su juicio, una oportunidad para reforzar la capacidad de la Atención Primaria, las redes de vigilancia de Salud Pública o la estrategia de prevención: “Convertir a las farmacias en centros de vacunación, tal y como ocurre ya en 36 países en el mundo, es una oportunidad para alcanzar los objetivos en inmunización que nos marquemos”.

Por último, el presidente del COFM instó a “analizar lo que ha sucedido, aprender de nuestros errores y construir sobre todo aquello que ha funcionado”, porque, en su opinión, “la recuperación de la ciudadanía pasa también por restaurar la confianza en nuestro Sistema Nacional de Salud y en nuestras instituciones”. “Los ciudadanos necesitan nuevas garantías, un nuevo contrato sanitario si se me permite”, concluyó.


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