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El Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Coruña se ha hecho eco de la percepción que tienen sus profesionales acerca del cumplimiento del aislamiento domiciliario de los usuarios de las farmacias. Ello le lleva a pedir que, mientras dure el estado de alarma por la crisis del coronavirus, “sólo se acuda a la farmacia en los casos realmente imprescindibles, que así lo requieran”.

“Hablamos de medicación importante que debamos retirar y en ningún caso otros artículos que no sean urgentes, o de evitar situaciones de visitas reiteradas a estos establecimientos sanitarios siempre que sean evitables. Además, estos profesionales piden a la población que no haga acopio de medicamentos o realice un autoconsumo que no esté justificado”, ha enumerado en un comunicado.

El COF de La Coruña denuncia que “desde la entrada en vigor del estado de alarma, muchas farmacias de determinadas zonas han vivido una afluencia de personas similar al de una situación de normalidad, observándose incluso incrementos en algunos casos al inicio”. Esto complica la situación de prevención de contagios y control de la infección, a pesar de las normas y recomendaciones que el colectivo puso en marcha, por ejemplo con respecto al control de aforos en el interior de las farmacias, indican.

Aglomeraciones como ésta (archivo) no son posibles estos días en las farmacias por las obligadas distancias de seguridad.

Por ello, los farmacéuticos coruñeses alertan que “la frecuentación excesiva de las farmacias, no solo hace peligrar su salud o la del personal, sino que podría poner en riesgo a sus usuarios”.

Quién debe ir a la farmacia

Los farmacéuticos recuerdan que la persona que debe ir a la farmacia es una persona sana, siempre que sea posible, sin síntomas como tos, fiebre o sensación de falta de aire. Las personas mayores o colectivos de riesgo deben quedarse en casa y evitar exposiciones innecesarias.

Héctor Castro preside el COF de La Coruña.

El personal sanitario al frente de las boticas está, a lo largo del día, en continuo contacto con múltiples pacientes en diferentes situaciones. Las farmacias son conscientes de su labor sanitaria, y por ello deben seguir y recomendar las normas más básicas para evitar posibles contagios como mantener distancias entre y con los usuarios, airear el interior del local, el lavado frecuente de manos y la desinfección de superficies, así como evitar aglomeraciones en el interior de las farmacias.

Todo ello, denuncia el colegio coruñés, “sin poder contar con otros equipos de protección adicionales como mascarillas, guantes o geles hidroalcohólicos, debido a la imposibilidad de poder gestionar por cuenta propia desde la distribución o desde el Colegio de Farmacéuticos su adquisición”.