Alberto Cornejo Madrid | viernes, 03 de marzo de 2017 h |

En privado, cierta incredulidad, cuando menos. Incluso, malestar con parte de su contenido (cuando las argumentaciones dejan paso en el texto a las acusaciones). Sin embargo, públicamente silencio (momentáneo). Esa es la actitud que han optado por tomar la mayoría de entidades ligadas al sector de oficina de farmacia a la hora de valorar el dossier de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria en el que, entre otras cuestiones, se denuncia que el interés de la farmacia comunitaria por dispensar medicamentos de Diagnóstico Hospitalario “es comercial, no clínico o asistencial”.

Dentro de este ‘mutis por el foro’ generalizado, hay una entidad que ha optado por coger la bandera de la defensa de la oficina de farmacia: la patronal farmacéutica nacional FEFE. Razones no le faltarían para hacerlo. No solo porque representa a esos titulares que, según la SEFH, tendrían “intereses comerciales” en los DH, sino porque está directamente aludida en el documento. Y no para ser alabada, precisamente. La SEFH denuncia que un reciente estudio presentado por esta empresarial —que concluía que la dispensación de estos medicamentos tendría los “mismos costes directos” en la botica que en el hospital— se basa en “cálculos erróneos” y “no ajustados a la realidad”.

Así las cosas, en su derecho de réplica, desde la empresarial farmacéutica se expone a EG que la lucha de los farmacéuticos comunitarios por estos fármacos es por “reconocimiento profesional”, en palabras de su secretario general, Luis de Palacio. “Si se impide a la farmacia dispensar DH o innovaciones, y se le relega a la única dispensación de los medicamentos tradicionales, se le estaría desaprovechando y tratándole como un profesional de segunda”, apunta De Palacio. Asimismo, concreta, “es lamentable que atribuyan a la farmacia comunitaria un interés económico en la vuelta de los DH cuando el único interés económico en torno a los DH fue precisamente el de las Administraciones, y que provocó su salida rumbo a los hospitales”.

‘Guiño’ en la accesibilidad

Como aspecto positivo, el secretario general de FEFE valora que la SEFH reconozca en este informe la “mayor accesibilidad” que aportaría la oficina de farmacia en la adquisición de estos medicamentos.

Sin embargo, respecto a los 500 millones de coste anual que cifra la SEFH en una hipotética vuelta, vuelven las discrepancias. “Me sorprende que se centren en los costes que supone la vuelta y en cambio aludan alegremente a soluciones para mejorar su accesibilidad en el entorno hospitalario sin entrar en detalles de cuánto costaría implementarlo”. En concreto, De Palacio hace referencia a propuestas recogidas en este dossier para evitar el viaje de los pacientes ambulatorios al hospital como sería la entrega de los medicamentos en el domicilio de los pacientes. “¿Acaso esa entrega no genera costes?”, cuestiona.

Por último, respecto a las alusiones directas al estudio “erróneo” de FEFE, De Palacio defiende que “si quizá hubiese datos inexactos en él se debe a las dificultades para conocer los números de la farmacia hospitalaria para hacer los cálculos; es conocido el oscurantismo en torno a las cifras de gasto en este nivel; mientras que con la oficina de farmacia es fácil hacer cuentas por su transparencia”.

Otras entidades, a la espera

Amén de FEFE, EG ha pedido su valoración a otras entidades que representan —total o parcialmente— a la farmacia comunitaria, como es el caso del Consejo General de COF y la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria. En ambos casos se ha rehusado hacer manifestaciones. También en ambos casos con la misma justificación: esperar a la celebración de una rueda de prensa convocada por la SEFH para este 8 de marzo y conocer las “explicaciones” que en ella ofrezcan.