Premios BiC

Cerca de 74.000 farmacéuticos —sea cual sea su ámbito de ejercicio: farmacias, hospital, industria, laboratorio…— asisten, y contribuyen, a una época “crucial” para su profesión. Con sus preocupaciones —como la falta de protección, y los contagios, fallecimientos y cierres de boticas asociados—, pero también con sus satisfacciones. En concreto, las que generan sus actuaciones profesionales, bien sean redobladas estos días o ‘estrenadas’ con motivo de esta crisis. A punto de cumplirse cien días de las primeras alertas nacionales en torno a esta pandemia, el presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, valora para EG todo lo acontecido… Y lo que está por venir.

Pregunta. La pandemia durará hasta verano, al menos en su primera ola. ¿Qué papel debe desempeñar o le gustaría que desempeñara la farmacia?

Respuesta. La farmacia ya está jugando un papel esencial en esta crisis tanto en España como en el resto del Mundo desde el inicio y no le quepa duda que lo seguirá jugando por responsabilidad, pero sobre todo por vocación. Las 22.071 farmacias de nuestro país y sus 52.000 farmacéuticos al frente son el gran nodo sanitario y social. En un inicio se ha trabajado desde un perfil más divulgativo y de educación sanitaria. Hace semanas pasamos ya a una segunda  fase de intervención, más asistencial. Estamos en primera línea de asistencia, y como Presidente estoy muy orgulloso de la gran labor sanitaria que estamos realizando, un ejemplo de entrega, vocación y compromiso

P. El CGCOF se ha quejado de la ausencia de respuesta ministerial a algunos de sus ofrecimientos durante la crisis. ¿A qué cree que se debe esa falta de empatía?

R. Somos conscientes de que en estos momentos para el Ministerio es fundamental la labor de los hospitales. Pero se trata de priorizar, nunca de descartar posibilidades y menos cuando se tiene a gran parte de la población confinada en sus hogares. Y ahí la farmacia tiene mucho que ofrecer. Esa ha sido nuestra obsesión desde el inicio: trasladar a todas las Autoridades Sanitarias el rol esencial que el farmacéutico y la farmacia comunitaria tendría en esta crisis, como se está viendo. Hemos estado en contacto con el Ministerio de Sanidad y personalmente he hablado con el ministro en varias ocasiones. En cuanto a las propuestas, hay algunas que se han conseguido que sean atendidas (ver preguntas posteriores). Sí es cierto que otras no se han conseguido como la petición expresa de protección para todos los farmacéuticos y la realización de test a todos ellos. El Ministerio nos facilitó empresas para pedir el material, pero no ha sido sensible a nuestras peticiones. Finalmente, otras no han obtenido aún respuesta oficial como, por ejemplo, el último ofrecimiento de la red de farmacias para la distribución controlada de mascarillas a través de la receta electrónica.

P. Nos consta que el CGCOF ha pedido participar en gabinetes creados para la gestión de esta crisis, pero, ¿qué argumento les ha dado Sanidad para rechazarlo?

R. Desde el primer momento solicitamos al Ministerio que nos incluyese en los Comités de crisis y nos pusimos a su disposición. No fue así, pero eso no ha impedido que toda la Organización Farmacéutica Colegial: Consejo General, Consejos Autonómicos y Colegios, diseñásemos una sólida hoja de ruta que se está consiguiendo poco a poco y, que está aportando soluciones a todos nuestros ciudadanos y pacientes en esta crisis tan excepcional. Hemos mantenido continuas reuniones online con todos los Colegios en las que desde el Consejo General hemos fijado esa hoja de ruta y marcado el rumbo profesional. Todo ello acompañado de procedimientos y protocolos para facilitar su implantación.

P. ¿Cree que el Ministerio entiende ahora algunos aspectos (nuevas funciones que puede asumir) de la profesión farmacéutica? ¿Cuáles?

P. El Ministerio ha sido sensible a algunas de nuestras propuestas como la atención domiciliaria, la autorización del acuerdo con Cruz Roja para la entrega de medicamentos a los hogares de pacientes más vulnerables o la dispensación en farmacias de algunos medicamentos hospitalarios.  Algunas de estas actuaciones son peticiones solicitadas a nuestras autoridades años atrás y somos conscientes que han sido autorizadas en el marco de una situación excepcional. Pero sin duda, la sociedad y el Gobierno han podido ver en esta crisis el gran potencial sanitario y social de la farmacia española no solo en la prestación farmacéutica sino también en temas sociales. Esperamos que estas actuaciones sirvan de ejemplo y nos permitan avanzar en los retos sociales y sanitarios como país. Retos para los que los farmacéuticos ya hemos demostrado con creces que tenemos soluciones.

P. El parte médico de la farmacia (a 16 de abril) habla de 493 farmacéuticos ingresados y/en cuarentena y 48 farmacias cerradas temporalmente. ¿Es fundamental frenar esta otra ‘curva’, la de sanitarios afectados?

R. Es fundamental que se frene esta curva. Por esta razón el Consejo desde el inicio pidió protección adecuada para nuestros profesionales, no solo por su propia protección sino para garantizar la prestación farmacéutica a la población y que no se cerrasen farmacias. Desgraciadamente la contundencia de los datos es muy triste e incontestable. Hemos perdido a once compañeros y eso es algo muy doloroso. Los datos reflejan un importante incremento de afectado semanalmente, por eso insistimos en la necesidad de frenar la curva y que se extremen las precauciones. Además, quiero reconocer y destacar la respuesta de los Colegios y Consejos Autonómicos generando soluciones para cubrir las bajas y cierres de las farmacias.

P. Hablemos de esas peticiones del CGCOF. La más reciente ha sido que Sanidad fije “en origen” el precio de los productos de protección “para evitar especulaciones”.

R. Es la reacción lógica ante una situación que no controla la farmacia, pero en la que, en muchas ocasiones, el usuario final nos hace responsables. El farmacéutico es víctima y no culpable. Esos precios desorbitados son los que marcan distribuidores ajenos al canal farmacéutico que están actuando con fines especulativos. Por eso hemos pedido la intervención del gobierno, en origen y en toda la cadena de suministro y de forma temporal. Desde la Organización Farmacéutica Colegial condenamos las prácticas de especulación de las que estamos siendo víctimas.  No vamos a permitir que un tema así, empañe la imagen pública de toda una profesión que lo está dando todo en esta crisis. No podemos entrar en ese juego. Tenemos que ser responsables. El papel de la profesión farmacéutica está siendo ejemplar y vamos a seguir trabajando. La imagen que tenga la sociedad de nosotros durante esta crisis quedará grabada en la memoria colectiva durante décadas.

P. También se ha ofrecido la red de farmacias para un hipotético (próximo) reparto controlado de mascarillas a la población si se obliga a su uso. ¿Qué aportan las farmacias frente a otros canales?

R. Tanto por las declaraciones del Ministro de Sanidad, como por los medios de comunicación hemos tenido conocimiento de que en ese escenario de desescalado se puede indicar de forma generalizada a toda la población el uso de mascarillas. Hemos querido anticiparnos y trasladar nuestra propuesta de repartir controladamente las mascarillas entre la población, ligado a la prescripción electrónica, fijando el precio en el origen, y sin margen para la farmacia. Es una cuestión de responsabilidad social y sanitaria en un momento excepcional y una necesidad que si no se cubre a través de la farmacia, deberán hacerlo mediante otros canales, sin la capilaridad y la garantía sanitaria que nosotros podemos ofrecer.  Como le hemos recordado al Ministro, hacerlo a través de la farmacia tiene una serie de ventajas.

P. ¿Cuáles serían?

R. La red de farmacias asegura la igualdad de acceso a los 47 millones de españoles, sin importar su lugar de residencia y su código postal, gracias a que somos el recurso sanitario más numeroso, con un amplio horario, sin cita previa ni lista de espera. Además disminuiría los desplazamientos de la población; permitiría dar prioridad en la dispensación a grupos vulnerables, se podría controlar en tiempo real las mascarillas disponibles y su dispensación conforme a los criterios establecidos; y se evitaría que terceros actúen con fines especulativos.

P. ¿Apoyaría el CGCOF que las farmacias pudieran ser también próximamente puntos de realización de test rápidos de detección? ¿O ligado a determinadas situaciones?

R. Es un punto complejo y en el que es preciso evitar cualquier posible malentendido. Por eso, hay que dejar claro que la farmacia estará a lo que establezcan las Autoridades Sanitarias de acuerdo a la legislación vigente. Hoy no se pueden hacer. Nuestra participación por tanto tendría que ser en el marco de un programa de Salud Pública y con protocolos definidos sin asumir competencias profesionales que hoy corresponden a los laboratorios de análisis clínicos y no corresponden al farmacéutico comunitario. Nosotros estamos dispuestos a colaborar con el Ministerio en todos los protocolos que establezca como lo hemos hecho en otras ocasiones y con éxito.

P. De momento, solo tres CC.AA han hecho uso de la opción de autorizar la dispensación “excepcional y transitoria” de ciertos medicamentos hospitalarios en farmacias . ¿Se está trabajando para que otras CC.AA puedan aplicarlo?

R. Efectivamente, el Ministerio aprobó una orden que permite de forma excepcional esta dispensación, para evitar ese traslado innecesario de los pacientes no ingresados a los hospitales, con los consiguientes riesgos de contagios y propagación del virus. Desde el Consejo General, antes de la aprobación de la orden, ya ofrecimos que esta dispensación se hiciese a través de la red de farmacias. Además, llegamos a un acuerdo con Fedifar para que se hiciese a coste cero para la administración sanitaria, y pusimos a disposición del Ministerio de Sanidad y de todas las Consejerías de Sanidad un protocolo para realizar esta dispensación con las máximas garantías profesionales.  Algunas autonomías – como Cantabria, Cataluña, Andalucía, etc. – lo han puesto en marcha a través de las farmacias, y tenemos numerosos de ejemplos de pacientes que están evitando hacer centenares de kilómetros para recoger su medicación, satisfechos con la labor profesional de su farmacéutico comunitario, en coordinación con el farmacéutico de hospital.

P. Respecto al resto de CC.AA, ¿qué opina del envío “directo” a domicilios de tratamientos desde los servicios de Farmacia, haciendo uso de empresas de mensajería convencionales?

R. Desde el Consejo General valoramos el papel que en esta crisis están desempeñando todos los profesionales sanitarios y especialmente los 74.000 farmacéuticos, entre ellos los ejercientes en hospitales. Dicho esto creo que el mejor servicio a la población se lo podemos dar trabajando unidos, coordinados, colaborando para que los pacientes tengan el mejor servicio. Teniendo una distribución farmacéutica y una red de farmacias como la que tenemos en España, un modelo ejemplar y único en Europa, no tiene sentido que no se aproveche y que se empleen otros canales no sanitarios para hacer llegar a los pacientes su medicación. Seguiremos trabajando, como ya lo estamos haciendo, para mejorar esta coordinación que es necesaria para la eficiencia del sistema sanitario.