Alberto Cornejo San Sebastián | viernes, 06 de julio de 2018 h |

Miguel Ángel Gastelurrutia tomó posesión el 2 de julio como presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Guipúzcoa (y también asume la presidencia del Consejo Vasco de COF). El protagonista, y vicepresidente en la última legislatura, asegura que está “de estreno” por los años y cambios de la profesión que han pasado mediante, pero la realidad es que se trata de una vuelta, dado que ya ejerció esta responsabilidad entre 1998 y 2000. En lo que no hay duda es que la farmacia guipuzcoana cuenta como máximo representante con un ‘santo y seña’ de la atención farmacéutica en España, con un compromiso absoluto —como su antecesor, Ángel Garay— con la farmacia asistencial.

Pregunta. Enhorabuena por esta nueva etapa. ¿Con qué retos llega a la presidencia?

Respuesta. Queremos continuar con la línea estratégica de la anterior legislatura, que tiene dos principales líneas. Por un lado, trabajar por impulsar los servicios asistenciales en las farmacias, a ser posible remunerados. Creo que es el único camino que tiene la profesión para poder pensar en su futuro. Por otra parte, queremos afianzar el rol social de nuestras farmacias.

P. ¿Cuánto ha cambiado la farmacia desde esa primera experiencia como presidente hace ahora dos décadas?

R. Mucho. La forma de atención e interacción con los pacientes, los mensajes que se transmiten, la actitud de los propios profesionales, el uso de las nuevas tecnologías… Todo ello siendo el colectivo sanitario que más ha sufrido económicamente la insostenibilidad del SNS. También ha cambiado el discurso político; ya no se habla de atención farmacéutica sino de servicios asistenciales, que sería la materialización práctica de esa atención farmacéutica.

P. Entrando ya en esa línea de trabajo por lo asistencial, la farmacia guipuzcoana, o vasca, no parte de cero. Todo lo contrario: es pionera en muchos proyectos.

R. Por eso hablaba antes de continuar por esta línea, no abrirla, porque ya tenemos base sólida. Tomé la decisión de relevar a Ángel (Garay) coincidiendo con la puesta en marcha del proyecto de seguimiento farmacoterapéutico remunerado desde las farmacias a pacientes diabéticos tipo 2 que toman más de ocho medicamentos. Cuando vi que ese proyecto salía adelante y con una asignación económica por parte del Gobierno vasco a las farmacias, noté que había futuro asistencial real.

P. Incluso, hace apenas unos días, era el propio director general de Farmacia de País Vasco, Iñaki Betolaza, quien en una intervención parlamentaria aseguraba ‘larga vida’ a los proyectos de AF en esta región…

R. Tras esa intervención, participé con él en una mesa redonda en un simposio y le agradecí públicamente su defensa por la mayor integración del farmacéutico comunitario como agente sanitario. También hice lo mismo en el discurso de mi toma de posesión (a la cual asistió el director general de Farmacia). Necesitamos ese apoyo gubernamental en especial en estos momentos en los que recibimos ataques de otros colectivos que no sabemos a qué responden.

P. Ese apoyo es fundamental, al menos, para dos de las patas que deben sujetar el ‘banco’ de los nuevos servicios: concertación y (posible) remuneración, ¿no?

R. Así es. Pero hay que recordar que la remuneración de servicios no es algo nuevo en País Vasco. Por ejemplo, desde 1995 se remunera el programa de dispensación de metadona, el servicio de tests rápidos del VIH, el programa de mejora de uso de medicamentos en pacientes adheridos al Servicio de Ayuda Domiciliaria, etc. Vamos por el buen camino.

P. El proyecto de SFT remunerado desde boticas a diabéticos polimedicados al que antes aludía sigue inmerso en su fase piloto (18 farmacias implicadas). ¿Se puede hacer ya un primer balance?

R. Esperamos poder sentarnos dentro de seis meses con la Consejería y decir “esto ha salido bien”. Por el tipo de herramienta tecnológica que estamos utilizando para el registro y comunicación de datos, de momento no tenemos datos objetivos preliminares.

P. ¿Cuáles son las sensaciones?

R. Las percepciones que tenemos en los colegios son positivas para considerar que todo está transcurriendo bien y se va a poder demostrar la importancia de esta intervención por parte del farmacéutico en coordinación con otros profesionales.

P. Hablando de coordinación, la Sanidad guipuzcoana también es referente en el consenso institucional. Son habituales los documentos de posicionamiento común entre colegios de Farmacéuticos, Médicos, Dentistas, etc. Pasó con la receta privada y, recientemente, con la Homeopatía.

R. No solo es un hábito muy oportuno sino tranquilizador para pacientes y nuestra Administración. Cuando surgen recelos a nivel institucional, siempre se dice, y con razón, que esas desconfianzas no existen en el trabajo diario entre profesionales. En este sentido, en Guipúzcoa confirmamos esa unión también a nivel de entidades.

P. Respecto a la homeopatía, el COF de Guipúzcoa sido la primera, y única hasta ahora, corporación farmacéutica que se ha posicionado oficialmente contraria a ella. Al menos, crítica con algunos de sus usos y su presencia en las farmacias. ¿Se sienten ‘solos’ en esta reivindicación?

R. Desde el punto de vista de la farmacia, en Guipúzcoa valoramos dos aspectos. Por un lado, la existencia de un código deontológico del CGCOF de obligado cumplimiento que indica que en las farmacias se debe actuar a tenor de la mayor evidencia científica disponible. Luego, cada uno pueda hacer lo que quiera, pero el documento está ahí. Por otra, tenemos ese manifiesto común de la Unión Profesional Sanitaria guipuzcoana en el que reflejamos que la homeopatía no ha demostrado la suficiente evidencia. Yo no voy a ajusticiar a nadie pero sí defiendo que se trabaje con la mayor evidencia.

P. Usted, uno de los ‘santo y seña’ de la AF en España —fundador de Sefac, patrono de Pharmaceutical Care, del Grupo de Investigación en AF de Garanda—, ¿le duele especialmente los ataques de Enfermería?

R. No sé por qué se nos ataca a nivel jerárquico. Un ataque corporativo de una profesión contra otra es un error. Cuando escucho descalificaciones respecto a que los farmacéuticos no somos sanitarios, solo puedo decir que lo somos tanto legalmente, por nuestra actividad, como espíritu. La sanidad es sumamente compleja y por ello todos somos necesarios. Donde haya un paciente enfermo, debe haber un médico, un enfermero y un farmacéutico cooperando. Ni sumando tenemos por seguro dar respuesta a muchos retos del sistema. Así que, restando, imposible.

“Los servicios asistenciales son la materialización práctica de la Atención Farmacéutica”
“No sé por qué se nos ataca a nivel jerárquico desde Enfermería; todos somos necesarios”