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Es una realidad: cada vez es mayor el interés —y, por ende, consultas— de los ciudadanos en torno a la adquisición de test rápidos de la COVID-19. El resurgimiento de los casos de contagio —si alguna vez llegaron a estar desterrados— en la época postestival y de vuelta a la actividad y, asimismo, las mayores existencias de estos productos en comparación con los primeros meses de la pandemia ha propiciado esta mayor demanda. Pero existe otra realidad paralela: aunque sea legal, las restricciones existentes a la venta de estos test ‘obliga’ a la población a acudir a canales que no siempre aseguran las adecuadas garantías. En especial, las sanitarias.

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Diversas entidades ven una incongruencia que las farmacias no puedan dispensar test rápidos de COVID y sí en otros canales.


Por ejemplo, las oficinas de farmacia tienen actualmente prohibida por ley la dispensación de test de la COVID-19. Así las cosas, como establecimientos sanitarios que son y a tenor de esta latente demanda social, ¿deberían poderse dispensar estas pruebas en la red de boticas? El Colegio de Farmacéuticos de Madrid ha sido la primera entidad en poner el debate sobre la mesa.

“No tiene sentido que estén a la venta en Internet, sin garantías legales ni sanitarias, y no estén en las farmacias”

Luis González, presidente del COF de Madrid

Solicitud a Aemps y Consejería

Primero lo hizo con la remisión de una carta a la Aemps en la que le trasladaba que “cada vez son más frecuentes las consultas que recibimos en la farmacia de usuarios que se interesan por las pruebas rápidas de detección de anticuerpos frente al SARS-CoV-2.

Días después, informaba que ha solicitado a las autoridades sanitarias (Aemps y Consejería de Sanidad regional) autorización para que los ciudadanos puedan acceder a este tipo de pruebas a través de las farmacias . Esta actividad sería asumida de forma voluntaria por las oficinas de farmacia, que se encargarían asimismo de controlar, tratar y eliminar, de la manera más apropiada, los residuos biosanitarios generados.

“Es mucho mejor que puedan ser dispensados en farmacias y que el profesional ayude en la interpretación de las pruebas”

Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la URJC


“Como hemos demostrado durante la crisis, los farmacéuticos somos parte de la solución para superar la actual crisis sanitaria, pero tienen que contar con nosotros”, señala el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Luis González. Para este dirigente, “no tiene sentido que los test de detección del virus SARS-CoV-2 o de anticuerpos estén a la venta en Internet, sin ninguna garantía legal ni sanitaria para los ciudadanos, y no sean accesibles a la población a través de las oficinas de farmacia, contando con la autorización del Ministerio de Sanidad y el consejo experto del farmacéutico”.

Garantía sanitaria con los test COVID


Se trata de un tipo de pruebas que deben ser realizadas por profesionales sanitarios para que los resultados se interpreten de forma correcta, permitan detectar en tiempo la situación de cada persona y derivar, en su caso, al centro de salud los positivos. La dispensación por parte de los farmacéuticos de test que detectan de forma rápida los anticuerpos o las proteínas del virus supone una garantía sanitaria para la población que permitiría reforzar el sistema de vigilancia epidemiológica, gracias a la cercanía y accesibilidad que ofrece la red de boticas.

Los profesionales consideran que estas pruebas no difieren en su procedimiento de otras asentadas en las farmacias


De hecho, el Colegio de Madrid recuerda que su petición se encuentra “en sintonía con el Dictamen de la Comisión de Reconstrucción Social y Económica en materia de Sanidad y Salud Pública, donde se aboga por impulsar el desarrollo del papel asistencial y sanitario del farmacéutico, en coordinación con los profesionales de Atención Primaria”, exponen.


La dispensación a la población de esta clase de productos sanitarios “no es ajena a los servicios que prestan las farmacias comunitarias, que ya realizan pruebas de detección de glucosa, colesterol, triglicéridos, de autodiagnóstico del VIH o embarazo”, recuerda el COF de Madrid.

Las empresariales FEFE y Adefarma lo apoyan


La patronal farmacéutica FEFE se ha sumado a la petición de que las farmacias puedan dispensar estas pruebas rápidas de la COVID-19. En una carta firmada por varios centenares de farmacéuticos remitida al ministro de Sanidad —que FEFE dice “apoyar”— se insta al Ministerio a que “adopte de forma urgente las medidas necesarias para que sean autorizadas a realizar los test rápidos de orientación diagnóstico del COVID-19”.

Luis de Palacio y Cristóbal López de la Manzanara, presidentes de FEFE y Adefarma.


“Vivimos, día a día, la angustia de tantos ciudadanos que desean saber si están o no infectados por el virus del COVID-19 y se acercan a las farmacias solicitando la realización de pruebas rápidas de detección. No comprenden que podamos realizar pruebas de otro tipo y no podamos hacer las de detección del virus de la pandemia que en estos momentos amenaza gravemente la salud y la vida”, denuncian en el escrito. FEFE recuerda, en consonancia con el COFM, que estas pruebas no difieren en su procedimiento de otras que ya se llevan a cabo en las boticas.

También desde la empresarial madrileña Adefarma apuestan por esta posibilidad. “No poder hacer test COVID-19 en la farmacia supone una gran torpeza desde el punto de vista socio-sanitario. La mayoría las farmacias tienen un espacio para poder habilitar la toma de muestras y la gestión de residuos biológicos se consigue en un día”, ha apuntado su presidente, Cristóbal López de la Manzanara.

Incluso, este dirigente ve una “anomia” que sí estén disponibles en otros canales y ha animado a los farmacéuticos titulares a que “quien pueda, realice estos test de forma responsable y siguiendo los Procedimientos Normalizados de Trabajo que dicta la OMS”.

Valoraciones del CGCOF

Sobre este debate, fuentes del Consejo General de Farmacéuticos han manifestado a EG que “desde la profesión farmacéutica consideramos que, llegado el caso, siempre que se ajuste a la legalidad vigente y las autoridades sanitarias lo consideren , en el marco de un Programa de Salud Pública para la detección precoz de la COVID-19, se podrían establecer acciones que cuenten con la red de farmacias españolas”.

“En cualquier caso —prosiguen estas fuentes— para que la información obtenida sea útil y eficaz para el rastreo y diagnóstico precoz de la infección, es importante trabajar en estrecha relación con la red de laboratorios clínicos, centros autorizados y demás estructuras de Atención Primaria mediante protocolos específicos”.

Los expertos los apoyan

El mensaje transmitido por estas entidades respecto a las ventajas de dispensar test de la COVID-19 en farmacias es respaldado por expertos en Salud Pública. “Hay que tener en cuenta que estas pruebas ya se pueden conseguir por otros canales como Internet. Es por tanto mucho mejor que puedan ser dispensados en las farmacias e incluso recomendar al ciudadano a realizarse la prueba en la propia farmacia, donde el farmacéutico comunitario puede ayudar en la interpretación y asesoramiento”, apunta a EG Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos. “La oficina de farmacia es un recurso sanitario potente y también puede ser muy aprovechado en la lucha contra la COVID-19”, refrenda este experto.

En esta línea, José María Martín Moreno, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Valencia, considera que es una idea interesante. El experto explica que teniendo en cuenta que, en el momento actual en el que estos test son accesibles a través de vías cuya fiabilidad no está contrastada, “las farmacias dan mucha más garantía de fiabilidad y de apoyo para utilizar un test de más calidad”.