Alberto Cornejo Madrid | viernes, 09 de septiembre de 2016 h |

El intento de no llevar ante la Audiencia Nacional la representatividad de cada sindicato en la mesa negociadora del próximo convenio colectivo de oficinas de farmacia —el XXV, que debería entrar en vigor el 1 de enero de 2017— ha quedado en eso, en un intento. Tres de los sindicatos que deberían formar parte de la mesa negociadora (Unión de Trabajadores de Farmacia, CC.OO y Fetrafa) decidieron el pasado 6 de septiembre mantener la denuncia ya presentada ante la Audiencia Nacional por la supuesta “sobrerepresentatividad” que se estaría atribuyendo en el bando sindical el cuarto sindicato (UGT). Antes de tomar esta decisión habían acudido, sin éxito alguno, a la última reunión de la mesa negociadora del texto —constituida el 4 de julio por UGT y las patronales FEFE y Fenofar, y que estos sindicatos no reconocen como válida— en aras de alcanzar un consenso sobre su representatividad y ‘oficializar’ su entrada. Sin embargo, no fue así.

Así las cosas, los farmacéuticos españoles se empiezan a acostumbrar a que su convenio colectivo y la Audiencia Nacional formen un binomio indisoluble como el que conforman la titularidad-propiedad respecto al modelo regulado. Y es que la situación que ahora se vive ‘calca’ affaires pasados que también obligaron a ‘judicializar’ la mesa negociadora. Así ocurrió en 2008, si bien en este caso los protagonistas fueron las patronales y no el bando sindical. Ese año, la Audiencia Nacional anulaba la validez del XXIII convenio colectivo tras negarse a la patronal Fenofar el derecho a estar representada en la mesa. Ahora, el problema no es tanto el derecho a participar de todos los sindicatos —lo cual no se pone en duda— sino en qué porcentaje.

En este sentido, UGT asegura abarcar la mayoría de los delegados, mismo parecer que se atribuyen para ellos, en su conjunto, los otros tres sindicatos. “Nuestra asistencia a la reunión del día 6 no ha servido para nada; no quieren reconocer nuestra representatividad”, indica en una crítica a UGT Luis de Luis, presidente de UTF. Un parecer que comparte Irene Álvarez, de CC.OO: “no quieren reconocerla, ni tan siquiera ver los papeles que lo acreditan”.

En el encuentro del 6 de septiembre, UGT ofreció una propuesta que pasaba por que este sindicato contase con 5 representantes (delegados) en la mesa, mientras que UTF dispondría de 2, y CC.OO y Fetrafa uno, respectivamente. Desde UGT defienden este puente ‘tendido’ recordando que “estos tres sindicatos se autoexcluyeron de la mesa, dado que no estuvieron cuando tenían que estar —en alusión a la cita constitutiva del 4 de julio—, por lo que deberían valorar esta posibilidad que les ofrecemos para que,a pesar de su actitud, entren a posteriori en ella con voz y voto”, expone a EG Gracia Sánchez, secretaria del área de Salud, Sociosanitarios y Dependencia. La representante de UGT confirma que, a día de hoy, no prevén realizar ninguna otra alternativa a este ofrecimiento de ‘reparto’ de delegados, al margen de lo que en el futuro pueda indicar al respecto la Audiencia Nacional.

“Esperando acontecimientos”

Por su parte, las patronales farmacéuticas ven los toros de la barrera, no sin olvidar que en tiempos pasados eran ellos los que se estaban en el ruedo. “Estamos esperando acontecimientos. Nuestro interés, por el bien de la fuerza del futuro acuerdo, es que el bando sindical sea lo más representativo posible”, dice a EG Cristóbal López de la Manzanara, presidente de la empresarial madrileña Adefarma y secretario de Fenofar. “Lo que tenemos claro y defenderemos es que la mesa está legalmente constituida”, apunta este representante.

Esa validez que otorgan a la mesa negociadora facultaría para proseguir las negociaciones del nuevo texto, aunque solo tengan a UGT como interlocutor. No obstante, en FEFE son más partidarios de dejarlas en stand by: “No tenemos problema en seguir hablando con UGT, pero de manera informal hasta que la AN no se pronuncie”, asegura su presidente, José Luis Rodríguez Dacal.

Eso sí, cada vez es menos factible que se cumpla el cronograma previsto, el cual pasaba por tener listo el nuevo texto que regirá las condiciones laborales en las farmacias en los próximos años antes del 31 de diciembre de 2016.