El Gobierno de Castilla-La Mancha ha avanzado en los últimos días que va a iniciar un programa de «farmacia a domicilio» con el fin, expresan, de acercar los medicamentos a todos los rincones de la Comunidad, con especial interés en las personas mayores ubicadas en el medio rural. Se trata de una iniciativa —que forma parte de un convenio firmado con el Colegio de Farmacéuticos autonómico para la ‘Mejora de Asistencia Farmacéutica a personas que residen en áreas rurales en despoblación en Castilla-La Mancha’— con la que pretenden impulsar el envío a domicilio desde las farmacias a pacientes en situaciones especiales. Se trata de un adelanto, ya que las autoridades sanitarias aún no han publicado el acuerdo oficial.

Precisamente, debido a la falta de más datos sobre este acuerdo, desde la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar) demandan al Gobierno de la Comunidad que concreten a cómo van a desarrollar dicha actuación a domicilio: si se trata de un servicio profesional como la atención domiciliaria o, por contra, un simple envío de medicamentos. Jaime Espolita, presidente de Sefar, comenta a EG que están a la espera del documento firmado, «porque si es un simple envío han metido al enemigo en casa, lo que necesita el paciente es la dispensación». El vicepresidente primero del Ejecutivo, José Luis Martínez Guijarro, ha sido quien ha avanzado esta medida que significa “una apuesta valiente por el uso de las nuevas tecnologías en la atención a los pacientes”. Por ahora no han trascendido más detalles.

«Lo que reclamamos es la atención farmacéutico domiciliaria que se tiene que hacer sí o sí en los pueblos», incide Espolita, hecho que difiere del envío de medicamentos a pacientes que no pueden desplazarse. «Queremos pensar que no han explicado bien el acuerdo, porque si se trata de un convenio para el envío nos parece una barbaridad», insiste el presidente de Sefar. Desde la entidad consideran que es necesario un modelo de planificación con el que los pacientes tengan acceso a los medicamentos a través de la farmacia con una atención domiciliaria, de lo contrario «no se necesita ni a la farmacia ni a los hospitales», apostilla.

Ampliación de botiquines

El acuerdo anunciado por el vicepresidente de Castilla-La Mancha incluye la apertura de unos 150 botiquines en núcleos de población donde haya consultorio local para la coordinación de asistencia sanitaria y farmacéutica, y, además, acercar los medicamentos directamente desde los hospitales. Esta decisión tampoco convence a los farmacéuticos rurales, que demandan cambios estructurales antes que abrir nuevos botiquines que, en muchos casos, no son rentables. «La ley recoge que son establecimientos sanitarios de carácter excepcional, con la apertura de botiquines, mientras se cierran farmacias, no se da el mismo servicio al paciente», argumenta Jaime Espolita.

Las medidas que reclaman tienen que ver con el cambio del modelo retributivo en el que prime el pago de servicios que realizan los farmacéuticos rurales o que se les tenga en cuenta a la hora de negociar los convenios para que, entre otras cuestiones, se remuneren las guardias. «Nosotros ya hemos dicho lo que necesitamos, pero si no se habla con la farmacia rural se desconocen los problemas y las soluciones», sentencia.


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