El Global Madrid | lunes, 03 de julio de 2017 h |

Miguel Ángel Calleja, Presidente de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH) codirige junto a Joaquín Estévez presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), el ‘V Seminario sobre Gestión en Farmacia Hospitalaria para Directivos’ en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander organizado con la colaboración de la biofarmacéutica UCB.

Calleja explicó, durante su intervención el pasado jueves, que “el sistema sanitario tiene que innovar en la forma de organizar la información especialmente en el ámbito del medicamento con el objetivo de pagar por el valor real que aportan a los pacientes y no solo por los resultados de los ensayos clínicos. Clásicamente se evaluaban los medicamentos por los resultados de estos estudios pero esto es insuficiente porque los pacientes frecuentemente no son como los de los Ensayos Clínicos sino que tienen otras co-morbilidades, la duración del tratamiento en enfermedades crónicas es muy superior, el seguimiento es menos exhaustivo y esto nos obliga a poner en valor los resultados reales en cada paciente. En función de esos datos debemos adecuar el valor que el medicamento está aportando en esos pacientes y, en algún caso, incluso reevaluarlo. Y cuando hablamos de valor real no significa el precio del envase del medicamento sino que debemos medirlo en tres aspectos: clínicos, es decir las mejoras en la salud; humanísticos relacionados con la satisfacción del paciente; y económicos para que la innovación sea sostenible. No olvidemos que en este aspecto estamos todos implicados para conseguir la máxima efectividad de los medicamentos dentro de un entorno sostenible”.

Por otro lado Calleja subrayó que en el seminario se compartieron experiencias reales de pacientes con patologías reumáticas que han estado en programas de soporte, abiertos a todos los hospitales, “lo que les ha permitido que las primeras administraciones, que son con las que más dificultades tienen, tengan una atención domiciliaria que les facilite el tratamiento y la adherencia y eso es también parte de la innovación del sistema”, así como experiencias de resultados en vida real que han permitido adecuar el precio del medicamento al valor que generan en el paciente destacando los resultados percibidos por el paciente, ha concluido.

Por su parte, Estévez, declaraba que las aportaciones del Real World Data y del Big Data, “conllevan retos muy importantes desde el punto de vista de la gestión sanitaria. Algunos de ellos son: la conversión de los datos y la información en conocimiento, la ciberseguridad en el entorno hospitalario, la utilización de sistemas informativos compatibles, la transparencia, la evaluación y la visión estratégica de su utilización. En definitiva, ambas cosas deben tomarse no como un fin sino como el medio para llegar a una planificación asistencial eficiente y que aporte calidad a los pacientes, facilitando, asimismo, el trabajo y la toma de decisiones clínicas por parte de los profesionales sanitarios”.

Innovación transversal

Estévez añadió que “existen numerosos proyectos piloto en muchas comunidades autónomas y hospitales para atender al paciente hospitalario externo, si bien se debe dar el salto a la implementación global y estratégica. Esto solo es posible adoptando el concepto de innovación de forma transversal, evaluando los proyectos que se realicen y, en base a resultados de calidad y eficiencia, decidir en qué se invierte y en qué no. Sin olvidar que es prioritario actuar según las preferencias reales del paciente, de forma que los procesos asistenciales y de atención sanitaria, incluyendo el farmacéutico, deben organizarse en torno a éste y no al revés. De igual forma en el caso de los programas de soporte a pacientes, que deben tener en cuenta la continuidad asistencial y la integración sociosanitaria. Una circunstancia que, desde el punto de vista general, requiere la colaboración y coordinación del farmacéutico de hospital y el directivo de la salud en torno a los objetivos estratégicos del hospital”.

Beneficios del Real World Data

En palabras del rector de la UIMP, César Nombela: “Este encuentro ha de servir para profundizar en aspectos fundamentales para una adecuada atención sanitaria al paciente, a la altura que demandan los momentos actuales. La gestión de complejidad que suponen los datos reales, que en número creciente están disponibles, permitirá convertir en conocimiento aplicable la enorme cantidad de parámetros medibles. Ese conocimiento es el que debe permitir la práctica de una ‘medicina de precisión’ basada en la individualidad de cada enfermo. El desafío es notable; la asistencia sanitaria que demanda la sociedad, gracias al progreso biomédico, cada vez es más exigente en cuanto a calidad y desarrollo rápido y eficaz de los nuevos tratamientos. Coordinar a todos los agentes, pacientes, servicios y profesionales sanitarios, empresas y autoridades regulatorias resulta imperativo para el éxito, que no es otro que avanzar y mejorar en cuidados de salud”.