Hace ya meses que, como informó EG, diversos Gobiernos europeos confirmaron la participación de sus farmacias como puntos de inmunización en las campañas nacionales de vacunación frente a la COVID-19. Esa participación quedaba supeditada a la disponibilidad progresiva de más vacunas que permitieran una más fácil logística y conservación en estos establecimientos respecto a las primeras autorizadas en Europa (Pfizer, Moderna…).

Pues bien, ese contexto —mayor disponibilidad de dosis, junto a la necesidad de acelerar las campañas— ha llegado. Y, con ella, la participación efectiva de los farmacéuticos comunitarios europeos como administradores de dosis. A continuación, repasamos la situación actual respecto a la vacunación frente a la COVID-19 en farmacias en Europa. Un grupo de países que confían esta función a sus boticas que tendrá como nuevo miembro a Italia y al que sigue sin pertenecer España —pese a los ofrecimientos del sector—.

Boris Johnson, durante su visita a una farmacia para apoyar la campaña de vacunación en estos establecimientos.

Reino Unido estrenó la vacunación en enero

La participación de las farmacias como puntos de vacunación frente a la COVID-19 tuvo su estreno en Europa en Reino Unido. Una función que realizan desde el pasado 11 de enero, con un primer grupo de grandes farmacias a las que se les fijó el objetivo de inmunizar a más de un centenar de ciudadanos al día. Desde entonces, progresivamente se han ido incorporando a esta labor buena parte de la red. Para el recuerdo quedan las intervenciones en el Parlamento británico del propio primer ministro, Boris Johnson, destacando la ayuda que podían ofrecer las farmacias comunitarias e incluso su publicación de un tweet haciéndose eco de las primeras inmunizaciones realizadas en las boticas nacionales.

Francia: vacunaciones desde el 15 de marzo

El siguiente país continental en incorporar a sus farmacias como puntos de vacunación ha sido Francia. Desde el pasado 15 de marzo, todas las farmacias y sus profesionales que ya contaban con autorización para vacunar frente a la gripe —una función asentada desde hace años en este país— pueden hacerlo también frente a la COVID-19, sin necesidad de formación adicional y/o específica.

Los primeros balances indican que cerca de 18.400 farmacias galas estarían administrando dosis frente a la COVID-19, un 98 por ciento de las aproximadamente 18.800 boticas que ya tenían autorización para inocular frente a la gripe. En el caso de Francia, los farmacéuticos comunitarios acreditados pueden inmunizar tanto con dosis de AstraZeneca como vacunas ARM a cualquier ciudadano diana “excepto personas con antecedentes de reacción anafiláctica a cualquier componente de estas vacunas y personas que han tenido una reacción anafiláctica a la primera inyección”, tal como recoge el decreto que articula esta labor publicado el 5 de marzo.

De momento, en línea con las fases establecidas en la campaña nacional gala, los primeros ciudadanos franceses que pueden acudir directamente a las farmacias para vacunarse son aquellos entre 50-74 años con comorbilidades, los mayores de 75 años, así como los profesionales sanitarios y sociosanitarios.

Más recientemente, un decreto publicado en el Diario Oficial de la República el pasado 13 de marzo fija en 7,90 euros la retribución para cada vacunación frente a la COVID-19 en farmacias. Y, en una imagen icónica como la del primer ministro británico, este 23 de marzo el presidente de Francia, Emmanuel Macron, escogía una farmacia como localización para anunciar la puesta en marcha de un plan acelerado de vacunación en el país vecino (imagen superior).

Irlanda: comienzo en abril

Si los farmacéuticos comunitarios británicos arrancaron las inmunizaciones en enero y los franceses han hecho lo propio en marzo, en abril llegará el turno de los boticarios irlandeses, coincidiendo con las previsiones del Gobierno de contar por entonces con un número más elevado de dosis de vacunas.

En este caso, las farmacias solo administrarán dosis de la vacuna de AstraZeneca, aunque también se espera que puedan inocular dosis de Janssen cuando estén disponibles (además de otras que puedan autorizarse en el futuro). En este sentido, desde la Irish Pharmacy Union ya se ha pedido al Gobierno que, a fin de evitar más retrasos en los objetivos de la campaña, se asegure un suministro suficiente de dosis a la red de farmacias cuando arranquen las inmunizaciones.

Las farmacias de Italia, las siguientes

El Gobierno italiano ha sido el último en anunciar su apoyo en la red de farmacias para vacunar a la población. Una decisión supeditada, como en otros casos, a las previsiones de disponer próximamente de un elevado número de dosis que permitan acelerar su campaña nacional.

Así lo aseguró este 21 de marzo el ministro de Sanidad, Roberto Speranza, en una entrevista a RAI1. “Hemos aprobado una norma —conocida como Decreto Sostegni— que permitirá vacunar incluso en las farmacias. Cuando nos proporcionen un número importante de dosis podremos vacunar allí”, adelantó. Para ello se aprovecharán los espacios disponibles en el interior de las farmacias italianas o en las estructuras externas que se han habilitado en las boticas para la también realización de test rápidos de COVID-19 en esta crisis.

“Agradecemos al ministro Speranza por reconocer la importancia de la farmacia como centro de salud de proximidad, desde el inicio de la pandemia junto a los ciudadanos” afirma el presidente de la patronal itliana Federfarma, Marco Cossolo. “Estamos preparados para definir los términos y procedimientos generales para asegurar una campaña de vacunación eficaz en la farmacia ”, añade este representante.

“De esta manera – concluye Cossolo – las farmacias italianas, como ya es el caso en muchos países europeos, podrán hacer una contribución fundamental para acelerar la campaña de vacunación”. La retribución se ha fijado en 6 euros por dosis administrada.

¿Y la vacunación en España?

En España, la noticia es que no hay noticia… Ni se prevé que la haya. Los ofrecimientos de diversas entidades profesionales al respecto — con el Consejo General de Farmacéuticos a la cabeza— no parecen llegar a buen puerto. Incluso, recientemente el propio Congreso de los Diputados cerraba esta puerta al rechazar una PNL presentada por Ciudadanos para incorporar a las farmacias, junto a otros espacios, en la campaña de vacunación. “Nos seguimos ofreciendo para contribuir en lo que haga falta en la campaña de vacunación, incluida la posibilidad de inmunizar”, insiste Jesús Aguilar, presidente del CGCOF. “¿Acaso somos distintos a nuestros compañeros europeos?” ha cuestionado también Vicente J. Baixauli, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac).

Así las cosas, la única señal de vacunaciones frente a la COVID-19 realizadas por farmacéuticos se encuentra en Madrid, donde, con el beneplácito de la Consejería de Sanidad, los farmacéuticos han podido inmunizar a farmacéuticos comunitarios, dentro de un equipo conformado también por médicos y enfermeros.

”Muchos farmacéuticos y muchas farmacias están preparadas para vacunar a la población cuando las autoridades así lo requieran; sería muy triste y también un fracaso colectivo ver cómo se almacenan las vacunas sin dar a los ciudadanos la oportunidad de inmunizarse de forma rápida y segura a través de las farmacias, tal y como sucede en otros países” ha indicado Luis González, presidente del COF de Madrid.

En este sentido, por si cambiasen las tornas, entidades como Sefac o corporaciones colegiales como el COF de Valencia han abierto registros de posibles farmacéuticos voluntarios que quieran ayudar en la vacunación si la Administración así lo desease próximamente.