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Alberto Cornejo Sevilla | viernes, 26 de agosto de 2016 h |

No se trata de una medida para todos los casos, sino acotada a su nuevo modelo de prestación farmacéutica a centros sociosanitarios. Pero “por algo se empieza” dirán los más optimistas. El caso es que Andalucía ha corroborado —vía resolución del 4 de agosto — su intención de abonar, con un máximo de 20 euros por paciente y mes, la preparación de sistemas personalizados de dosificación (SPD) destinados a residentes de centros con menos de 50 camas. Cabe recordar que este es el único tipo de residencia cuya atención puede ser ahora asumida por las boticas en Andalucía.

El titular llamativo sería que una nueva Administración —como País Vasco o Cataluña— se anima a retribuir un servicio profesional farmacéutico. En este caso el SPD, considerado por muchos como el “estandarte” o la “puerta de entrada” del desarrollo de la farmacia asistencial. Ahora bien, mas allá del debate —que lo hay— sobre si los 20 euros/paciente/mes es un precio coherente, el anuncio del Servicio Andaluz de Salud (SAS) tiene ‘letra pequeña’. En el baremo de selección de farmacias para vincular los depósitos de fármacos de residencias, obtendrán mayor puntuación aquellas que oferten los SPD a menor coste. Así, aquellas que lo ofrezcan a 20 euros no obtendrán puntuación alguna, mientras que hacerlo ‘gratis’ (a coste cero) otorga veinte puntos en la baremación. Solo la cercanía de la botica a la residencia otorga mayor puntuación (entre 20 y 30 puntos si está a menos de un kilómetro).

Los profesionales denuncian este ‘truco’. “A primera vista podría considerarse un reconocimiento del servicio, pero auguro que asistiremos a ofertas tendentes a cero en las que su valor se tirará por el suelo a objeto de quedarse con la facturación de las residencias; asistiríamos así a su entierro”, opina Javier Guerrero, presidente de la Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar) y titular en El Madroño (Sevilla). Guerrero es consciente de ya se preparan SPD a coste cero “como instrumento de fidelización”, pero ahora podría revertir “en instrumento para conseguir el servicio a residencias”. “La interpretación que se pueda tomar de esta actitud es bastante peligrosa”, sentencia.

También desde la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac) se critica esta “subasta” del precio por preparar SPD “en vez de plantear criterios de calidad”, estiman. A juicio de su junta, “ya es un error utilizar como único criterio específico para la selección el servicio de SPD”. Pero, además, “otorgar la máxima puntuación a quien lo haga a coste cero demuestra el poco valor que se le da a algo tan serio como reacondicionar fármacos para un paciente crónico y polimedicado”, añaden en su valoración a EG.

‘El Precio Justo’

El concurso ‘El precio justo’ premiaba a aquel “que más se aproximase, sin pasarse” al valor del objeto presentado. Como cual concursante, el SAS parece haber querido hacer su particular homenaje a este programa con los SPD.

El SAS no acompaña su decisión de una memoria económica que justifique el precio, lo cual para Sefac “no es razonable”. Por tanto, no se sabe si la Administración andaluza se ha basado en él para sus cálculos, pero un estudio de 2012 del Consejo de COF de Cataluña que analizó los costes directos de la prestación de SPD estimó su precio en 19,85 euros para que el farmacéutico “no perdiese dinero”, concluyeron sus autores. Por ende, para ser rentable (fidelización al margen) el coste debería ser mayor. Sefac añade otra serie de variables que deben tenerse en cuenta —número de pacientes, periodicidad, etc.— amén que “a nadie se le escapa cómo han cambiado las cosas desde entonces en las farmacias, más incluso en las andaluzas por las subastas”. De forma oficiosa —dado que Competencia impide a estas corporaciones fijar precios de servicios— los colegios sugieren un precio entre 25 y 30 euros al mes (seis euros por blister a la semana).

Ahora bien, la cuantía fijada por el SAS es acorde a su precio de mercado cuando el pagador es un ente público. Ya existen ejemplos que se mueven en estas cifras. País Vasco ultima un programa de SFT a mayores polimedicados —que incluye la preparación de estos dispositivos— que remunerará con 22 euros/paciente/mes a las boticas. También el Ayuntamiento de Quer (Guadalajara) paga 20 euros a la farmacéutica de la localidad por preparar SPD a determinados vecinos. Y, más recientemente, la Obra Social La Caixa firmó un acuerdo con el COF de Guadalajara para pagar 5 euros semanales por hacer SPD a pacientes socioecónomicamente vulnerables.